Ora et edulcora, la tentación del convento Iesu Communio
Devoción por partida doble. Así se entiende el mimo que las hermanas de la congregación Iesu Communio, en sus conventos de Burgos y Valencia, ponen en el obrador desde el que salen las delicias que alegran cuerpo y alma. Contemplativas, pero no de clausura, cerca de 200 hermanas se afanan –entre otras labores– a los dulces conventuales que llevan elaborando desde los años 70.
Los primeros compases se dieron en Lerma (Burgos), donde fue fundada la congregación, ahora también en otra localidad burgalesa como La Aguilera y en Godella, Valencia, elaborando sus dulces en los tres conventos.
La congregación Iesu Communio, dependiente de Roma, proviene del germen de las Clarisas y consiguió la aprobación estatutaria en 2010. Aquí, además de la repostería, entregan sus horas y trabajo a, por ejemplo, centros florales que componen con el mismo arte que dedican a su dulcería. No hay dos piezas iguales, como es de esperar en una pastelería en la que no entran los conservantes ni los aditivos.
A base de materias primas de primera calidad y con un orden impecable, al nivel que la limpieza que brilla en sus instalaciones, se confeccionan a mano para elaborar, por ejemplo, los bombones crujientes, que guarnecen un interior de gianduja negra, chocolate y almendra, en praliné y caramelizada, o unas suculentas trufas, con un medidísimo toque de licor.
Con el cacao por bandera, la colección seduce a los paladares más chocolateros a través del contraste. Es el caso del Naranja & Chocolate, que da una nueva vida a las orangettes clásicas. Cortadas en delicadas rodajas y confitadas, las naranjas –valencianas, por supuesto– reciben una lustrosa capa de chocolate.
Parecidos mimbres esperan en la selección de chocolates, perfecta para todos los gustos: trufas, opciones de chocolate blanco o con leche y las crujientes rocas rematan una constelación de dulces que, casi literalmente, abren las puertas del cielo con solo cerrar los ojos.
Casa Cacao: el atlas del chocolate
CHOCOLATE GODIVA
Champagnes de Vignerons y jamón ibérico: una lujosa armonía
