Unzu Rosado; un rosé providencial
El rosado entra por los ojos: su color lo hace deseable. Hay aún quien piensa lo contrario, pero la del rosado es una categoría de vino superior, valorada y respetada en todo el mundo. No en vano es el vino más difícil de producir. Su elaboración es una suerte de alquimia que mezcla atención, rigurosidad en el viñedo y destreza en bodega para lograr el resultado ideal.
En la última década, el vino rosado encabeza tendencias de mercado. Los hay frescos, ligeros y elegantes –provenzales–, pero también intensos y complejos: de guarda. Algunos han logrado conquistar a la Guía Parker; otros, sin apenas despeinarse, superan ya una cotización de tres cifras en un mercado cada vez más exigente.
El mundo del rosé se esfuerza por mostrar la personalidad de las uvas y dar protagonismo al terroir. Es lo que busca Julián Chivite con su nuevo Unzu Rosé, el primer vino de una nueva era que lleva el apellido de sus hijos y el ADN de las viñas que le vieron crecer en su Cintruénigo natal. Tras varios años ejerciendo la presidencia de Chivite, Julián vuelca ahora todos los conocimientos adquiridos en 50 años de experiencia. Encarna la undécima generación de una dinastía que se remonta a 1647.
La tradición de elaborar grandes rosados le viene de lejos. Su padre fue pionero de esta variedad en Navarra. En la trayectoria de Julián Chivite hay un antes y un después: el rosado pálido que elaboró en 2014 con los profesores de enología Denis Dubourdieu y Valerie Lavigne, de Burdeos, y con el enólogo César Muñoz, marca la frontera, el punto crítico. Aquel vino contó con la colaboración de Juan Mari Arzak y fue toda una revolución. Unzu Rosé reproduce ahora esa excelencia.
Una garnacha trabajada sobre lías durante seis meses para obtener sedosidad y largura en boca. “Este vino supone para mí un reto muy especial y una satisfacción personal. No ha sido fácil superar los rosados que elaboraba años atrás en mi casa, en Chivite”, dice el bodeguero. “Espero que el consumidor disfrute bebiéndolo igual que yo he disfrutado elaborándolo. Que encuentre la fruta, la frescura, la elegancia y ese final en boca excepcional que lo caracteriza".
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