Dress code casual: ¿qué reglas seguir para vestirte así?
Cortesía de SCOTTA 1985
Recibes una invitación para una fiesta y en ella aparece esta enigmática frese: “Dress code: casual”. Vas a empezar a trabajar en una nueva empresa y desde el departamento de recursos humanos te recomiendan “vestir business casual”. ¿Qué significan ambas expresiones? ¿Cuáles son las normas de vestir casual?
Lo primero de todo, es saber de dónde viene ese termino. Casual es una palabra del inglés que en español podríamos traducir como ‘despreocupado’ o ‘informal’. Solo con este dato ya te habrás dado cuenta de por qué en nuestro país hemos adoptado la terminología anglosajona. Si alguien va vestido ‘despreocupado o informal’ en España, puede pensar que debe ir con el pijama puesto o con el chándal de estar por casa. Y no, esa no es la idea.
Casual tiene más relación con el término ‘casualidad’. La idea es como si te vistieras por azar, mezclando otros estilos y consiguieras uno propio casi por casualidad. Esa es la teoría, pero la práctica no existe tanta libertad: en el manual de estilo casual hay normas.
Podemos definir “vestir casual” como una mezcla entre lo formal del traje con corbata y lo relajado de unos vaqueros. Podemos ir desde un traje sin corbata (con zapatos o zapatillas) a una blazer con pantalón sastre o con vaqueros y camiseta. Todo dependerá del nivel de formalidad del evento en cuestión.
No siempre tendrás que rematar con una camisa y, por supuesto, olvida la corbata. Los polos de punto (más formales que los clásicos de piqué) y los jerséis –tanto de cuello redondo como de cuello alto– serán también buenos amigos. En cuanto a los complementos, todas las gafas de sol están permitidas -menos las que sean técnicas y estén pensadas para un deporte- y en tus pies podrás llevar zapatos, botas y zapatillas. Si te decides por esta última opción, solo hay una norma: que estén lo más nuevas o limpias posibles.
En general, la ropa casual es relajada, con la dosis justa de elegancia y desenfadada, y adecuada para el día a día. La ropa informal suele combinar comodidad personal e individualidad, ya que hay que mezclar y combinar distintas prendas para crear un look único.
01.
Blazer
Una blazer es una gran inversión si buscas un look casual elegante. Podríamos decir que es la estrella de este estilo de vestir. Elige una chaqueta que te quede bien y de un color neutro para conseguir la máxima versatilidad. La chaqueta blazer, sin embargo, tiene una imagen más casual que la americana, su tejido es más fuerte y resistente, y sus bolsillos serán de parche. Resulta perfecta para llevar con vaqueros o con chinos.
02
Camisas
¿Cómo debe ser las camisas que lleves en un look casual? La única norma que debes seguri es nunca, nunca, nunca lleves corbata. A partir de ahí, vale prácticamente todo. Camisas lisas, con estampados, de tejidos más rudos como la franela...
La camisa debe amoldarse al blazer, que es el elemento predominante en el look. Aunque hoy en día no existe una etiqueta determinada ni existen unos códigos en el vestir tradicional, podemos permitirnos ciertas licencias y atrevernos más en determinadas ocasiones..
En cuanto al color por lo general debemos optar por combinaciones donde la camisa sea más clara, aunque en los últimos años el tone sur tone, o vestir con conjuntos monocromos, ha cobrado más protagonismo y ha ganado presencia en todo tipo de eventos.
03
Polos
Las camisas no son obligatorias en el estilo casual. Debajo de tu blazer puedes llevar un jersey fino, un jersey de cuello vuelto o un polo. El polo es el perfecto look de casual friday, la prenda adecuada para una cita tranquila por la noche, apta para un evento donde haya que ir bien vestido pero tampoco demasiado.
La mejor manera de llevarlo con blazer o americana es buscar los materiales nobles, como el punto o llevar los clásicos de piqué. Un consejo es jugar con colores básicos por ejemplo, una blazer gris con un polo blanco o negro. Muy importante: procura que el cuello esté en su sitio, nada de cuellos que bailan, se montan sobre la americana o dejan ver demasiado el pecho.
04
Pantalones chinos
Los pantalones chinos son finos, suaves, elegantes y clásicos. Encajan a la perfección en cualquier armario casual. Este pantalón tiene su origen en las colonias del siglo XIX. Alrededor de los años 50 del pasado siglo y en EE. UU fueron adoptados por la corriente American Sportswear, la ropa cómoda de fin de semana, por los estudiantes universitarios de la Ivy League, que más tarde se convertirían en abanderados del estilo preppy (ese que pasa por el pantalón chino, la camisa, la americana y los náuticos como básicos formales) y, por extensión, en lo que todo el mundo conoce como casual.
Pueden ser color beige, color azul oscuro, grises o incluso negros. Para llevarlos, solo debes seguir una norma de estilo: que su color nunca sea más oscuro que el de la blazer que lleves en la parte de arriba. Por ejemplo, si llevas una chaqueta azul oscuro, puedes llevar unos chinos beige, blancos o azules oscuros. Si llevas una chaqueta azul claro, tu mejor opción son unos pantalones blancos.
05
Vaqueros
A estas alturas, conviene recordar cuáles son las normas del estilo casual. Básicamente, no hay normas, excepto que no lleves corbata, un traje o ropa de deporte. Algunos inclurirían en esa lista de prendas prohibidas los vaqueros. Nosotros no. Es más, un buen par de jeans combian genial con una chaqueta. Eso sí, hay que cumplir la misma norma del color que con los pantalones chinos. la parte inferior debe ser del mismo tono o más clara que la parte superior.
06
El calzado
Zapatos, mocasines, zapatillas y botines son perfectos para el estilo casual. Solo dos consideraciones importantes: el calzado debe estar impoluto (sobre todo las sneakers) y no debe ser excesivamente formal (en caso de zapatos y botas, hay que evitar los brillos excesivos).
A partir de ahí, tenemos libertad total. Te recomendamos que optes por el calzado de un solo color y que abraces la sobriedad cromática. Nunca te vas a equivocar con unos zapatos marrones, unas zapatillas blancas o unos naúticos azules.
07
El reloj
Puede que el reloj de un hombre no sea el punto de partida más obvio para confeccionar un conjunto, pero en realidad es una poderosa declaración de intenciones. Tu reloj dice mucho de su estilo de vida y tus gustos. Un reloj de explorador muestra al mundo que eres un aventurero; un reloj más refinado y elegante muestra que su portador es culto.
En el estilo casual lo que mejor funciona son los relojes deportivos. Es mejor dejar las piezas más elevadas de nuestra colección para cuando llevemos un traje o nos encontremos ante una ocasión especial.
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