Cómo mejorar la comprensión lectora
Cuando leemos, nuestro cerebro pasa por diferentes niveles para llegar comprender del todo el texto. No solo se trata de identificar una sucesión de letras y palabras: hay que dotarlas de significado. Y ese significado va desde la información más literal hasta los juicios de valor que hacemos a partir de nuestras experiencias y conocimientos.
Para reforzar a los niños en su tarea de aprender a leer y aumentar la comprensión lectora, cualquier libro es bueno, pero los libros infantiles son una herramienta fundamental.
¿CÓMO PODEMOS MEJORAR LA COMPRENSIÓN LECTORA?
Existen muchas estrategias que podemos aplicar en el trabajo de esta competencia. Para que los niños sean capaces de ordenar la información que van a leer, es importante separar estas estrategias en tres momentos:
- Antes de leer. Prepararnos es fundamental. Podemos comenzar buscándole un objetivo a esa lectura y activando los conocimientos que tiene sobre el tema que va a leer. Es importante que vincule el aprendizaje con sus propias experiencias personales. También hay que despertar su interés. Se les puede hablar sobre el autor, permitir que hagan hipótesis a partir del título…
- Mientras leemos. Las pausas son imprescindibles. Durante la lectura, podemos ir comparando las ideas propias del niño o niña con lo que dice el texto. Así desarrollará pensamiento crítico y prestará más atención. También incrementaremos la motivación si intentamos adivinar cómo va a acabar el texto. A medida que avanzamos, es importante comprobar que estamos comprendiéndolo todo. No pasa nada por releer lo que no hemos entendido. Y si hay palabras desconocidas, podemos buscar su significado en el diccionario.
- Después de leer. De toda lectura se saca un aprendizaje y es importante que los niños y niñas sean capaces de aplicarlo a otros aspectos de su vida. Podemos ampliar la información leyendo otros textos relacionados o viendo vídeos complementarios. Incluso podemos jugar con nuestra imaginación e inventar un final alternativo.
JUEGOS Y TÉCNICAS PARA LEER MÁS Y MEJOR
Hacer que la lectura resulte atractiva puede ser un reto, sobre todo cuando el niño siente que no entiende nada. Convertir el proceso en un juego hará que preste más atención y que perciba la lectura como una actividad amable y divertida.
- El juego del periodista: consiste en imaginar que eres un reportero y el texto es tu entrevistado. Con una libreta en la mano, responde a las cinco preguntas clave de la noticia: ¿Qué?, ¿Quién?, ¿Cuándo?, ¿Cómo? y ¿Dónde?
- La dramatización: representar escenas ayuda a entender lo que ocurre en un texto. Podéis dividiros los personajes y leer en voz alta o, si os atrevéis, montar toda una obra de teatro.
- La vinculación con el texto: La educación emocional debe ser un aprendizaje transversal. Hacer que los niños y niñas identifiquen y pongan nombre a las diferentes emociones que hay en un texto ayudará a que empaticen con él y, por lo tanto, sean capaces de comprender mejor la intención del autor.
- Títulos y subrayado: Es una de las técnicas más antiguas, pero también una de las más eficaces para analizar textos. Consiste en poner un título a cada párrafo que resuma la idea principal y subrayar las palabras clave. Es un ejercicio que obliga a detenerse y pensar sobre lo que estamos leyendo.
LA IMPORTANCIA DE ESCOGER EL LIBRO ADECUADO PARA CADA EDAD Y MOMENTO
Si queremos fomentar la lectura y convertirla en una actividad apetecible, es muy importante escuchar a nuestros hijos. Debemos proporcionarles lecturas adecuadas a su edad, que los estimulen y que conecten con sus gustos e intereses. La colección El Barco de Vapor es estupenda para descubrir esa aventura ideal para cada uno. Tiene cuatro series pensadas pada cada franja de edad, de modo que es muy fácil encontrar el libro perfecto. Además, muchos de ellos cuentan con actividades descargables.
Para los niños que empiezan a leer solos, los integrantes de La pandilla de la ardilla serán los mejores compañeros de aventuras. Junto a la ardilla Rasi, se convertirán en detectives para resolver El misterio del timbre, en verdaderos campeones del deporte como en Rasi, futbolista o pasarán Una noche en el colegio.
Si lo que buscamos es mucho humor y personajes alocados, El capitán Calzoncillos llega al rescate. La saga de Dav Pilkey, recomendada a partir de los 7 años, lleva mucho tiempo siendo una de las favoritas de los niños por sus ilustraciones divertidas y las descabelladas fechorías de Jorge, Berto y el señor Carrasquilla.
A partir de los 8 años, los niños y niñas buscarán cada vez lecturas más largas, pero sin perder de vista la aventura. Con títulos como Detectives en chanclas, podrán poner a prueba su ingenio y descubrir el valor de la amistad. Y para pasar un buen rato, qué mejor que recurrir a un clásico como Fray Perico y su borrico.
Por último, la serie roja de El Barco de Vapor está pensada para lectores expertos de a partir de 10 años. En ella encontrarán novelas que tratan sobre realidades que les toca vivir y con las que conectarán con facilidad, como en Hay un chico en el baño de las chicas. Pero también otras que les acercarán realidades fantásticas como en Finis Mundi.
La clave está en saber encontrar ese libro que se convertirá en un buen amigo. Y también en disfrutar del proceso.
¡Felices lecturas!
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