2029: Año en el que la inteligencia artificial no podrá distinguirse de la humana. Este es el horizonte hacia el que mira la obra. Siguiendo la estela de La singularidad esta cerca, su anterior éxito de ventas en USA y Europa, el autor recorre la curva del crecimiento exponencial de la tecnología hasta el momento en el que la inteligencia de los ordenadores alcanza a la del hombre.