Elixires, pociones o regímenes alimenticios…, el arte de prolongar la vida hunde sus raíces en la tradición. Por mucho que la higiene contemporánea haya revolucionado sus principios, cada época concibió su propia forma de entender el cuidado del cuerpo. Este libro explora las formas de esa vigilancia, su presencia en los actos más anodinos, su interferencia con laciencia y las creencias, sus lazos con la imagen del cuerpo, la resistencia a las epidemias, la defensa de la comunidad y la siempre lenta orquestación de las iniciativas públicas. La historia de las prácticas de la salud subraya cómo la frontera entre lo sano y lo malsano se desplaza con el tiempo. Los umbrales de lo que es tolerado físicamente, la aparición de lo enfermizo o lo peligroso cambia con la civilización. Por otra parte, la ciencia y la técnica sitúan al serhumano ante la paradoja de superar las antiguas amenazas al tiempo que crean otras nuevas.