A Sofía le gustaría tener primos o abuelos que vivieran en su ciudad para poder relacionarse con ellos. Al señor y a la señora Noé, propietarios de una tienda de animales, les gustaría tener nietos. Ambos albergan deseos imposibles a primera vista. Sin embargo, el día que Sofía cumple siete años, se produce un mágico encuentro.