La autora avisa desde el primer verso que «Inicia un camino terrible». Una cita rilkeana («lo bello no es más que el comienzo de lo terrible») cuya pertinencia se comprueba de modo absoluto al culminar la lectura: nada hay más convulso que adentrarse, con la verdad como única antorcha, en el incendio del amor y sus devastaciones. En el término que encabeza estas páginas, Exposición, confluyen dos significados diferentes: «Acción o efecto de exponer o de exponerse». La meditación poética se inicia a partir de la visita a una exposición fotográfica de Peter Hujar, contemplada por la autora en el museo Jeu de Paume de París. En el segundo, «exposición» es la acción de exponerse al efecto de agentes externos, es decir, alude a la vulnerabilidad del ser ante el mundo. En la fusión de ambas acciones —lo expuesto que expone al yo— arranca el libro. El camino temático que emprende hacia lo «terrible» es arduo, complejo, turbador y fascinante.
Dimensiones: 200 (alto) x 130 (ancho) / Nº de páginas: 280 / Peso: 359 gr