Que los automóviles existen parece una obviedad, pero no lo es. De hecho, hace doscientos años no existían. Tuvimos que fabricarlos.
De un siglo a esta parte, aceleradamente en los últimos años, nos hemos olvidado de embellecernos los unos a los otros. Los resultados hablan por sí mismos. Qué cabía esperar.
¿Cuándo olvidaron los poetas cuál era su principal función social?
Dimensiones: 21 (alto) x 15 (ancho) cm / Nº de páginas: 108