El autor hace un análisis de la mística religiosa, la irracionalidad de los presupuestos religiosos, la fenomenología de la experiencia de Dios, la conciencia religiosa moderna y el origen de las religiones contrastándolas desde la perspectiva de la racionalidad y la ciencia para concluir que 'si no podemos vivir de realidades nos entregamos a los fantasmas de nuestra imaginación generados por nuestros deseos insatisfechos y perseveramos en ello hasta el final'.
Dice Juan Manuel Uría en el prólogo de Harria: Este libro no es un libro sobre el levantamiento de piedra. no es esa mi intención. Tampoco lo es, naturalmente, convertir la harrijasoketa en mero adjetivo o en sólo un escenario, sino más bien en algo que es para mí mucho más valioso: en catalizador, en texto que me permite profundizar y elevarme al mismo tiempo, en una doble raíz, hacia lo que sí es de mi interés, por ser el objeto de mi afán indagador como poeta: el hombre, el ser, la vida y el misterio que somos (...) Partiendo entonces del levantamiento he mirado al hombre. Partiendo de una relación concreta del hombre y la piedra, he mirado la vida. Aquí presento 130 facetas de una Piedra que las tiene ilimitadas. Como ilimitadas son las facetas del ser. (...).