Prólogo de Julieta Venegas. Epílogo de Julián Rodríguez.
Eran un completo desastre en 1997. El grupo estaba hecho trizas, pero se había impuesto la misión de acabar su tercer disco como fuese. Incluso sin Florent, guitarra y compositor, que pasaría unos meses en Madrid recuperándose de sus adicciones. Ni el mánager ni el sello discográfico veían claro que el grupo pudiera tenerse en pie, pero, en su delirio, Los Planetas ya habían decidido que grabarían sus tercer Disco en Nueva York.
Dimensiones: 20 (alto) x 13 (ancho) cm / Nº de páginas: 184