En Caminos nocturnos Gazdánov rememora tal experiencia, y rescata del olvido, a modo de redención, a ciertos habituales de aquel mundo subterráneo como la vieja Raldy, antigua cortesana, el alcohólico Platón, o Fedórchenko, exiliado a quien aguarda un trágico destino. De todos ellos ofrece Gazdánov un retrato crudo y veraz, a la manera de Céline, que sin embargo no elude ni el lirismo ni la humanidad características de la mejor tradición rusa. Testimonio elocuente de la aspereza existencial y de la condición de expatriado de su autor, Caminos nocturnos es una de las obras más relevantes del exilio ruso, que Sajalín editores publica por primera vez en castellano.
Dimensiones: 19 (alto) x 13 (ancho) cm / Nº de páginas: 293