Tras 4.600 millones de años sudando la camiseta para corregir las muchas taras de su propia obra, Dios decide tomarse un breve y merecido descanso. Con la llegada del Renacimiento todo indica que su experimento mundano ha tomado por fin un camino menos insensato: desde las alturas celestiales observa a Copérnico, Miguel Ángel o Leonardo y se dice satisfecho que tal vez el divino empeño ha merecido la pena. Así las cosas, nuestro Padre Eterno se va a pescar dejando a su hijo como administrador subsidiario del universo. Cinco siglos después (contados en tiempo terrenal) regresa al puesto de mando para descubrir consternado que la creación está otra vez hecha un guiñapo. ¿Qué hacer ahora?. Este es el marco (sin duda incomparable) de una sátira mordaz, amarga e implacablemente divertida donde el único sacrilegio, el auténtico pecado, es la feroz estupidez de nuestro tiempo.
Dimensiones: 23 (alto) x 15 (ancho) cm / Nº de páginas: 256