El cuarto y último tomo de 'La balada del norte' es el final de una revolución efímera. Con Largo Caballero en prisión, Indalecio Prieto en Francia y muchos otros rebeldes muertos o escondidos, los protagonistas de esta historia vagan por las montañas de Asturias en un invierno frío de derrota. Estas páginas amueblan el vestíbulo de una casa en ruinas, el hogar roto y vaciado de la guerra civil española de 1936. Para comprender cuánto odio se acumulaba en aquellas habitaciones, cuánta rabia y dolor albergaban sus estancias, hay que pasar antes por aquí. El escritor Óscar Esquivias asegura: &'La balada del norte' se cierra magistralmente en el momento preciso en que debe hacerlo. Zapico ha sido muy sabio al dar a los personajes las páginas que necesitaban para mostrar su desbordante humanidad, explicar sus dilemas íntimos y contar la Revolución de Asturias con todos sus matices&. Para Esquivias, &Zapico ha compuesto una sinfonía en la que cada uno de los cuatro volúmenes es un movimiento dotado de personalidad propia que, a la vez, se integra perfectamente en el conjunto. Uno escucha profundamente conmovido esa música que parece infinita porque el silencio que sigue a la última nota también pertenece a la obra&. Han sido diez años de realización de esta tetralogía, cuyo tomo inicial apareció en 2015, y se superan ya los 67.000 ejemplares vendidos de las cuatro entregas de la serie, &un verdadero episodio nacional dibujado que le habría encantado a Galdós y una obra maestra de la historieta española&, concluye Óscar Esquivias.