Comprende una sucesión de episodios en los que se encierran algunas de las pequeñas historias de una gran ciudad recogidas por quien tiene la suerte de haber nacido y vivir en ella.
Hay mucho de cofradías y de aquella Feria que animaba el marqués de las Cabriolas en su caseta de Er 77, de los pianillos populares y de los barquitos que hacian la travesía desde Triana al mar de Sanlucar, del pregón mítico de Rodriguez Buzón y de la radio de Boby Deglané.
Ésta es una obra en la que se advierte que, como el título que la distingue, también pretende singularizarse.