A Blowing Session ofrece exactamente lo que su título sugiere: una confrontación sin cuartel. Johnny Griffin lidera la carga junto a John Coltrane
y Hank Mobley, un trío de saxofonistas tenores a toda velocidad. Kenny Drew se sienta al piano, Paul Chambers domina el bajo, Art Blakey
enciende la mecha. Nadie retrocede, nadie fanfarronea. Los solos se acumulan, la tensión aumenta, la energía se desborda. Un disco ardiente, competitivo y alegre donde
el hard bop se convierte en un deporte de contacto de alto nivel.