Las obras para piano y orquesta de Igor Stravinsky (1882-1971) constituyen una parte distintiva de su obra y reflejan la evolución de su estilo musical a principios del siglo XX. Aunque Stravinsky es ampliamente conocido por sus ballets revolucionarios, como «La consagración de la primavera», sus composiciones para piano y orquesta ponen de manifiesto su interés por el ritmo, la claridad y la forma neoclásica. La más significativa de estas obras es el Concierto para piano e instrumentos de viento (1923-1924).