Tras dos décadas en Gnod, su diario de viaje psíquico se vuelve cada vez más cautivador. Su éxito se debe a su convicción, la magia de la mente de la colmena y un espíritu feroz. El riff es el combustible crucial.
Este segundo capítulo de la trilogía de aniversario surge de las mismas sesiones de seis días que la primera, grabadas en Hellfire Studios, cerca de Dublín, con el productor Spud Murphy. Esta vez, se centran en la pesadez trascendental y la repetición. Captura el sonido crudo de cuerdas peladas, gargantas trituradas y pieles castigadas por la química orgánica de la banda en una habitación.
Los resultados son algunos de los trabajos más temibles y cinéticos de Gnod. Impulsados por la serendipia y la intuición, la espontaneidad y un enfoque sin pensar son más efectivos que el análisis excesivo y la planificación meticulosa. Chris Haslam explica: “Con bastante frecuencia, descubrimos que la espontaneidad y el enfoque de no pensar funcionan mejor que el análisis excesivo y la planificación detallada”.
Gnod es una masa de contradicciones: máximo pero mínimo, claustrofóbico pero expansivo, libre pero disciplinado. En Chronicles Of Gnowt (Vol 2), esta paradoja alcanza su punto álgido. Parafraseando a Nietzsche: “¿Es el hombre simplemente un error de Gnod? ¿O Gnod simplemente un error del hombre?”