En la tierra de los sueños, en el umbral del sueño y hasta el aliento sobre las tumbas, Hypnos vela. Él calma al mortal y lo guía hasta el final de su camino. Aquí, como un eco, aparecen las páginas de este álbum: forman un mosaico de expresiones y expectativas, entre el miedo y la serenidad, entre la resignación y el “cumplimiento último”, tal como lo imaginó el poeta Joseph von Eichendorff.