La Verdad supone para Manu Tenorio un regreso a la canción melódica clásica, reinterpretando composiciones asociadas a grandes nombres de la música hispana como José José, Los Panchos, Lucho Gatica o Julio Iglesias. La producción apuesta por un sonido orgánico, cálido y muy centrado en la voz, alejándose de una producción excesivamente electrónica. Uno de los atractivos del disco es precisamente su repertorio: “Sabor a mí”, “Encadenados”, “La nave del olvido”, “La mentira” o “Historia de un amor” son canciones de fuerte carga romántica que encajan especialmente bien con el registro vocal de Tenorio. La participación de Alain Pérez en Lamento borincano aporta además un marcado componente cubano/latino. El proyecto contó con músicos como Pepe Rivero, José Losada, Joni Losada, Yuri Nogueira y Fran Mayea, buscando ese carácter de interpretación en directo y de música hecha con instrumentos reales.