En la era de los algoritmos de IA, las emociones prefabricadas y la atención fugaz, Sophie Auster es una artista cuya música ofrece a sus oyentes un mundo diferente. Aunque sus canciones narran las historias de sus propias pérdidas, la tristeza y la ira tras sucesos que no podemos controlar son emociones que todos compartimos y que nos cuesta comprender, a pesar del ruido de una cultura mediática que genera soledad, no comunidad. Hija de dos escritores, Auster creció en un hogar donde artistas de todo tipo iban y venían, incluyendo músicos profesionales. Sophie empezó a cantar a los ocho años y debutó con su primer álbum a los dieciséis. Ese álbum fue lanzado en Francia cuando tenía dieciocho años y posteriormente recibió elogios de la crítica en toda Europa, tras lo cual comenzó a girar. Desde el principio de su carrera, Auster llamó la atención de las casas de moda y ha colaborado y actuado en eventos privados para Chanel, Dior y Ferragamo, entre otras.