Un político corrupto de California y sus asesinos disparan al detective de Los Ángeles Mason Storm, dándolo por muerto. Sin embargo, descubrirán que Storm es un policía difícil de matar. Storm entra en un profundo coma durante siete años; finalmente, recupera la conciencia con un sólo objetivo: venganza. Ayudado por una enfermera, Storm se rehabilita y entrena para ejercer con toda su fuerza y violencia su impresionante destreza en las artes marciales.