Es hora de abrigar el carrito del bebé: los mejores sacos y complementos
Fotografía cortesía de: Joolz
Vestir el capazo o silla de paseo del bebé no es una simple cuestión estética. Se hace también para garantizar la higiene, la comodidad del pequeño y, en los meses más fríos del año, su confort térmico.
Así como hay ropa adecuada a cada estación para vestir al pequeño o pequeña (un body y un suéter, jersey o chaqueta son la combinación ideal en otoño), existen diferentes opciones para abrigar el capazo y el carrito del bebé. El saco es la más práctica.
En cuanto a los materiales y tejidos, al igual que ocurre con la ropita del bebé, a la hora de abrigar su carrito se recomienda optar por prendas confeccionadas en fibras naturales como el algodón orgánico o el punto de lana fría, que son suaves con la piel, no pican y, además, son transpirables y evitan el riesgo de sobrecalentamiento y la condensación de humedad. Cuando se busca un máximo de calidez, los tejidos técnicos son una opción a tener en cuenta.
Una manta suave de tamaño pequeño es un complemento muy polivalente para llevar en el carrito en otoño e invierno, pues permite cubrir al bebé en ocasiones puntuales para proporcionarle un extra de calor y se puede retirar fácilmente cuando no sea necesario, al igual que cuando lo vestimos “por capas”.
Clima y edad del bebé: lo que hay que saber al abrigar el carrito
El clima del lugar donde vivimos y la edad del pequeño o pequeña son dos variables que se deben tener siempre en cuenta a la hora de elegir las prendas para vestir el capazo o carrito.
En zonas de inviernos suaves, opta por el algodón o el punto de lana fría. Si el clima es más severo, confía en prendas confeccionadas en tejidos técnicos como el forro polar, el poliéster acolchado, los polímeros textiles de alto rendimiento o el eterno borreguito. Para la lluvia y la humedad ambiental, además de las burbujas protectoras para el momento del chaparrón, hay cobertores y capotas con acabado impermeable o repelente al agua que mantendrán al pequeño seco y protegido de la humedad.
En cuanto a la edad del bebé, los recién nacidos y bebés pequeños pueden perder fácilmente temperatura corporal, por lo que se aconseja extremar el abrigo durante los primeros meses de vida e ir adaptándolo a medida que el bebé crece.
Utilizar la extensión cortavientos de la capota, proteger la cabeza y las manos del bebé y revisar regularmente su temperatura corporal (tocándole la nuca) para evitar que esté sobreabrigado son tres buenos consejos para garantizar que el pequeño disfruta de los paseos con un confort térmico óptimo. Toma nota de nuestra selección de los mejores sacos y prendas de abrigo para vestir el carrito del bebé en otoño e invierno.
Los mejores sacos y complementos para abrigar el carrito del bebé
01.
Un saco polar extra cálido
En los sacos para los carritos de bebé, al igual que en los edredones y rellenos nórdicos de la ropa de cama, existen diferentes niveles térmicos: frescos, cálidos, extra cálidos, cuatro estaciones...
El saco polar de Munich está confeccionado en vellón o forro polar, un tejido técnico ligero con gran capacidad de aislamiento térmico. Va recubierto de una suave funda de poliéster reciclado que repele el agua y brinda una agradable experiencia de uso al contacto con la piel. Para un extra de protección, la zona de los pies lleva un refuerzo que retiene el calor.
02.
Un saco de entretiempo
En otoño —antes de la caída definitiva de las temperaturas— y en primavera —cuando el clima es paulatinamente más suave— puede ser una buena idea contar con un saco ligero para el carrito del bebé. El saco de entretiempo de Walking Mum está fabricado con un tejido 100% de algodón que ofrece una calidez media.
Su diseño universal lo hace apto para la mayoría de los carritos de bebé del mercado. La parte trasera está fabricada en un material transpirable que evita que el bebé sude, y dispone de una base de poliéster en el reposapiés que facilita la limpieza.
03.
Un saco evolutivo
Los niños crecen rápido. Muy rápido. Tanto que apenas da tiempo a rentabilizar algunas de las prendas y accesorios de su ajuar en las que se hace una considerable inversión. El saco acolchado de Joolz evoluciona con el pequeño para ofrecer una dilatada experiencia de uso.
Con cremallera extensible, permite ampliar la capacidad del saco a medida que el bebé crece. Ideal para climas fríos, repele el agua y la nieve, es cortavientos en el exterior, cálido y cómodo en el interior y dispone de cremallera de ventilación para refrescar el espacio de descanso. Tiene cierre a prueba de pataleo para evitar que el pequeño pueda abrirlo accidentalmente, capucha, capa antibarro para proteger el tejido de los zapatos sucios y escondite para el chupete o mordedor. Y un bonus track: puede mantenerse instalado al plegar el cochecito.
04.
Un saco de recién nacido
El organismo de los recién nacidos no es lo suficientemente maduro como para regular su temperatura corporal por sí mismo, por eso necesitan un extra de protección térmica durante sus primeros meses de vida. El saco de recién nacido de Bugaboo está fabricado en suave tejido de algodón que crea una capa adicional de calor. Además, es apto para piel sensible.
Incluye una correa interior para mantener al bebé correctamente colocado. Apto desde el nacimiento y hasta los seis meses, es compatible con todos los carritos Bugaboo excepto el modelo Ant.
05.
Un saco-arrullo
Su diseño con forma de manta acolchada que puede plegarse para convertirse en saco hace del saco-arrullo Remy de Walking Mum una opción muy versátil que merece la pena tener en el radar.
Cuando está desplegado puede usarse como manta para la cuna. Para acoplarlo en el capazo o en el carrito de paseo, cuenta con una solapa con cierres de velcro y cremallera en la parte inferior que crean un espacio cálido y perfectamente aislado del exterior. Está fabricado con un núcleo 100% algodón cubierto por un bonito tejido de mezcla de algodón y poliéster de cuadros vichy. Confort, versatilidad y mucho estilo.
06.
Un saco extra compacto
Diseñado a la medida de las familias deportistas, dinámicas y aventureras, el saco compacto Snøgga de Cybex está siempre listo para proteger al bebé cuando el viento y el frío aparecen por sorpresa. Súper ligero, se acopla con un simple gesto en el cochecito y se puede guardar de forma rápida y sencilla enrollándolo en su bolsa.
Está fabricado con un tejido técnico suave y transpirable que ofrece mejor rendimiento que el plumón y garantiza protección ante el frío y la humedad en temperaturas que oscilen entre los 10ºC y los -10ºC.
07.
Un saco para el cuco
Son muchas las familias que utilizan el cuco o porta-bebés de grupo 0+ como silla de paseo durante las primeras semanas de vida del bebé. De hecho, en el mercado existen chasis para adaptar estas sillas diseñadas para el automóvil para su uso como carritos de paseo.
El saco para porta-bebés de grupo 0+ de Paz Rodríguez proporciona calidez y un extra de confort que resultan esenciales cuando el cuco se usa como equipación de paseo en exterior. De diseño clásico, está fabricado en tejido de piqué en suaves colores: azul celeste, rosa, blanco tiza y crudo.
08.
Un saco-nido
Imagina un saco para el capazo que pueda plegarse para crear un espacio acogedor para los paseos y las siestas del bebé, o desplegarse para convertirse en una cómoda manta de juegos. Existe: es el saco-nido Baby Nest de Bugaboo.
Apto desde el nacimiento, puede acoplarse a todos los capazos de Bugaboo. Dispone de correas para poder transportarlo sin despertar al bebé cuando está armado. Y, con un sencillo gesto, se despliega para transformarse en un acogedor espacio para el juego y el descanso en el interior. Robusto y seguro a la par que flexible, cuenta con un colchoncillo de algodón transpirable y suave forro acolchado que proporciona calidez dentro y fuera de casa.
09.
Una manta suave
Nunca hay que subestimar una prenda que aporte un extra de calor para los paseos y salidas al exterior con los bebés, sobre todo en otoño y en invierno. Los días más soleados pueden tornarse fríos y húmedos de repente. O si el paseo se alarga más de lo previsto, la llegada de la noche puede hacer que las temperaturas caigan en pocos minutos.
Con unas dimensiones de 70 x 90 cm., la manta Duckling de Mamas & Papas tiene las dimensiones perfectas para usar en el carrito. En cuanto a su diseño y acabados, es todo delicadeza: tejida en un suave punto 100% algodón jaspeado, de color avena y tostado y con un dibujo de punto en la trama. Gruesa, acogedora, achuchable... Una compañera inseparable para los paseos invernales.
10.
Unas manoplas para el manillar
Además del propio pasajero del carrito, el adulto que lo conduce agradecerá contar con accesorios que le proporcionen abrigo y confort durante el paseo. Las manoplas para el manillar de Cotton Juice Baby Home son perfectas para mantener las manos calientes y protegidas del viento.
Con exterior de polipiel grabada e interior de suave tejido polar, se instalan fácilmente y quedan fijadas en el manillar de la silla si hay que ocuparse del bebé, responder al teléfono o buscar cualquier artículo en el bolso en cualquier momento.
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