El gateo del bebé: cómo acompañarlo y estimularlo
El gateo es un hito del desarrollo del bebé que se desencadena, por norma general, entre los 7 meses y los 10 meses de vida del pequeño. Aunque no todos los bebés gatean (hay algunos que comienzan a andar alrededor de los 12 o 14 meses sin haber gateado previamente), y no todos lo hacen en el mismo momento de su desarrollo, el gateo supone una gran conquista de las capacidades de movimiento del bebé.
El comienzo del gateo
Hasta antes de empezar a gatear, la mayoría de los bebés sanos tienen una actividad motriz que se reduce al movimiento de los brazos y las piernas mientras están sentados, recostados o tumbados: bracean, dan pataditas, cogen objetos, tiran y empujan, giran la cabeza… Poco a poco sus músculos van ganando fuerza hasta que, entre los 7 y los 10 meses, la mayoría de los bebés comienzan también a gatear.
La forma en que cada bebé aprende a gatear es muy personal. Para estimular el comienzo del gateo, “pon al bebé con frecuencia sobre una manta extendida en el suelo”, dicen en Asalvo. A medida que aprenda a moverse y a sostenerse de forma autónoma sus músculos se fortalecerán y, poco a poco, su desarrollo motor se pondrá en marcha.
© Mamas & Papas.
Mantas y alfombras para un apoyo confortable al comienzo del gateo
© Done By Deer.
Estilos de gateo
No hay una única manera de gatear, ni hay un estilo "mejor" que otro. Cada bebé pondrá en práctica la habilidad de desplazarse de forma personal para satisfacer el instinto de movimiento espacial. En la forma más habitual de gatear el bebé se desplaza a cuatro patas, apoyándose en las manos y en las rodillas. Hay, además, otros estilos de gateo frecuentes: cruzado (el bebé se impulsa moviendo un brazo y la rodilla contraria); sobre la tripita (se desplaza arrastrando su tórax sobre el suelo); sentado (se desliza sobre el culete, impulsándose con los brazos); de cangrejo (se desplaza hacia atrás o de lado)…
Sea cual sea el estilo de gateo, hay pequeños trucos para estimular al bebé. “Coloca sus juguetes favoritos a la vista, pero algo alejados de su alcance, de modo que despiertes su interés y lo motives a desplazarse para alcanzarlos”, recomiendan en Asalvo.
Cojines y juguetes de arrastre para estimular el gateo
Beneficios del gateo
Gatear es una gran conquista para el desarrollo de la movilidad. Aunque el momento y estilo dependen de cada niño o niña, comenzar a moverse tiene probados beneficios en el neurodesarrollo:
- Fortalece los músculos.
- Estimula la coordinación de brazos y piernas, así como de la vista con las extremidades (una función que más adelante será esencial para aprender a escribir, coordinando la vista con la mano).
- Favorece el equilibrio y mejora la estabilidad.
- Alienta el desarrollo de los sentidos del tacto, la vista y el olfato, pues permite al bebé explorar su entorno, descubrir nuevas texturas y colores…
- Estimula el desarrollo de las emociones y la socialización.
- Establece las bases del conocimiento espacial, ya que permite al bebé familiarizarse con las distancias, la profundidad y las dimensiones del espacio que nos rodea.
© Hauck.
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