Qué son las bases múltiples y cómo elegir las más adecuadas
La proliferación de aparatos y dispositivos multimedia ha marcado una evolución de los complementos eléctricos, que han aumentado su capacidad y sofisticación. Cada vez son más necesarios para recibir corriente a través de los enchufes fijos con los que contamos en las paredes, que, en ocasiones, se acaban quedado escasos en casa.
1. BASES MÚLTIPLES
Las bases múltiples se utilizan cuando se precisa conectar varios aparatos y disponemos de un único enchufe. A la hora de acoplarles los dispositivos eléctricos hay que tener en cuenta que soportan una potencia máxima, así como los elementos e indicaciones de seguridad del fabricante.
En este sentido, este elemento funciona sin recalentarse si se respeta una energía tope determinada. Esta depende del grosor de los cables con los que está construida y viene indicada en vatios (W) en la carcasa. Suele oscilar entre los 250 W de una regleta sencilla de dos enchufes, y los 4600 W. La suma de la potencia de los aparatos que conectemos a ella no debe superar la cifra indicada
Las que cuentan con toma de tierra son las que ofrecen más seguridad, y se distinguen porque presentan pestañas metálicas a los lados. También son fiables las bases múltiples con interruptor, que facilitan la desconexión de todos los aparatos a la vez y el ahorro energético. Las que llevan luz avisan de su actividad, pero hay que tener en cuenta que gastan unos 4 kilovatios anuales si no se apagan.
En el momento de elegir una base hay que confirmar que haya suficiente espacio entre las tomas, que los orificios estén dispuestos de forma oblicua para facilitar la conexión de enchufes y transformadores, y si queremos añadir un extra de comodidad, que el cable sea de la medida adecuada o enrollable.
2. TIPOS DE REGLETAS Y BASES
Para poder incorporarlas a la decoración, el mercado nos ofrece bases múltiples y regletas con funciones, formas y colores atractivos. Hay desde componentes con forma de cubo, que ofrecen hasta cinco entradas en una discreta caja, elegantes torres giratorias de sobremesa, de colores a tono con la habitación donde van a ser destinadas e, incluso, bases flexibles.
En función del espacio, el número de aparatos a acoplar y la variedad de conexiones ,las bases pueden ser:
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Básicas: Bases sencillas con o sin cable, con entre tres y seis enchufes. Pueden contar con interruptor, pero también las hay sin él. Son adecuadas para aparatos eléctricos sencillos y sin excesiva potencia, como lámparas, radios o despertadores.
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Multimedia: Bases con sistemas de conectividad como USB o wifi, que favorecen ponerle al mismo tiempo distintos dispositivos. Suelen contar con particularidades que facilitan la accesibilidad (flexibilidad, fijación mural o en sobremesa), así como la protección adecuada por si hay niños en casa.
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Profesionales: Diseñadas para aparatos eléctricos como sistemas informáticos o industriales que precisan protección extra ante sobrecargas o subidas de tensión por tormentas. Suelen estar fabricadas de material ignífugo, con botones con función de seguridad o sellados específicos para evitar el contacto con líquidos.
3. COMPLEMENTOS DE CONEXIÓN ELÉCTRICOS
Junto a las bases múltiples, los ladrones y adaptadores, que suelen carecer de cable y se enchufan directamente a la pared, también permiten la alimentación simultánea de varios aparatos eléctricos básicos y sin excesiva potencia.
Los adaptadores solucionan la conectividad de dispositivos tecnológicos, y los de viaje resuelven los problemas de encontrarse con diferentes tipos de clavijas típicas en otros países, respectivamente.
Con los prolongadores y enrrollacables se puede hacer llegar la corriente a lugares alejados, incluso en el exterior cuando cuentan con la estanqueidad acreditada por el fabricante.
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