12 piezas veraniegas que se pueden adaptar a la nueva temporada (y harán las delicias de los amantes del mar)
“Nada acaba si hay algo que te lo recuerda”. Parece el eslogan de un conocido anuncio de cervezas que, cada año a golpe de junio, nos abre el apetito de mar. Rescatamos esta frase para los meláncolicos del verano que aún se resisten a la bajada de temperaturas, a los platos de cuchara y a cambiar su plaid de lino por una gustosa mantita de lana. El Corte Inglés Home llega al rescate de todos ellos con Casa Costa, una colección para esas almas libres a las que le gustaría vivir en un verano eterno, para los fanáticos del estilo Hamptons o los que necesitan sentirse cerquita del mar… Y lo hace homenajeando un estilo que, aparte de marinero, siempre será atemporal, porque es fresco, de líneas limpias, con blancos luminosos, estampados de rayas, madera y guiños de color rojo, como mandan los cánones del diseño actual.
Y no, no se trata de montar una casa de playa en pleno octubre otoñal, sino de introducir pequeños gestos marineros que aporten ligereza y frescura en esta época. ¿Que un cojín de rayas marineras no puede convivir con una manta de lana en el sofá? Te equivocas, prueba con una azul marino de ochos o una colcha de terciopelo. Y lo mismo ocurre con vajillas alegres, que siempre quedan bien en mesas de madera, con los farillos marineros que serán tu mejor aliado de las velas en invierno… Suma y sigue. El secreto está en quedarnos con lo mejor del verano y mezclarlo con la calidez que pide esta estación. Porque el estilo marinero es una forma de pensar, de sentir y de vivir. Y eso, ¿quién no lo quiere tener los doce meses del año?
01.
Un sofá clásico y desenfundable
Nada puede salir mal cuando te llamas ‘Menorca’. La isla balear inspira el diseño de este sofá tan apetecible, de 2,5 plazas, con una sentada única sin división de asientos que garantiza el máximo confort. Al fin y al cabo, es lo que buscamos en nuestras escapadas a la playa, ¿verdad? De líneas curvas, con un diseño clásico renovado y desenfundable, que ofrece una limpieza fácil e impecable. Aunque está disponible en diversos colores, en tonos neutros será ideal como pieza protagonista, y necesitará el apoyo y compañía de butacas especiales que sigan su mismo juego mediterráneo.
1439 €
1800 €
02.
Una butaca de rayas
Inspirado en la estética relajada y sibarita de los Hamptons, este estilo nos transporta a las casas junto al mar, donde la combinación del azul y el blanco es sinónimo de algo muy parecido a la felicidad. Como decimos, en este tipo de decoración, las rayas se convierten en el leitmotiv de los textiles, apareciendo en cojines, alfombras e incluso en los propios tapizados de sofás y butacas. Muchos interioristas que quieren dar un toque costero a su salón confían en nuestro modelo Porto, considerado ya todo un icono de El Corte Inglés. Se puede encontrar tanto en sofá como en butaca y en dos tonos diferentes.
03.
Un cojín con blondas
¿Quieres un truco fácil para darle un aire marinero a tu sofá sin que parezca sacado de una casa de playa en pleno julio? Este cojín es la clave. En lino azul aporta calma y las blondas bordadas movimiento, como el de las olas del mar. Un match que funciona igual que sus colores: el azul es sereno y el rojo vibrante que, en pequeñas dosis, consiguen animar cualquier rincón. Lo colocas en el sofá, en un sillón o encima de la cama y ya tienes ese toque marinero actualizado al otoño, con el equilibrio justo.
04.
Un cojín de rayas
Cuando hablamos de decorar el sofá o la cama con cojines, la clave única y exclusiva está en una mezcla coherente. Este cojín sigue la misma paleta de tonalidades azules y rojas que el modelo anterior, que tenía blondas bordadas, creando un tándem infalible. Al tener una base de color clara, aporta el punto de luminosidad necesario al sofá azul marino oscuro del que hemos hablado anteriormente. Y es que las rayas en este tipo de textiles nunca fallan en la decoración marinera.
03.
Un espejo redondo de madera oscura
El mar siempre inspira. En todos los ámbitos, desde el arte hasta la decoración. Aquí nos regala piezas como este espejo redondo, cuya silueta evoca a los clásicos ojos de buey de los barcos, un guiño marinero que nunca pasa de moda. ¿Cómo lo hace para que no resulte excesivamente refrescante para un casa en otoño? Con un marco elaborado artesanalmente con lamas de madera de mango, con ese color oscuro tan cálido y característico y ese toque de textura tan necesario para contrarrestar la excesiva luminosidad del estilo costero. Además, es una pieza versátil: funciona en un recibidor para dar luz y amplitud, en el dormitorio para reforzar un ambiente relajante o en el salón. ¿Qué tal sobre la repisa de la chimenea?
06.
Una figura de coral
Las figuras de coral son mucho más que un adorno: evocan la riqueza de los arrecifes y nos recuerdan ese mundo marino lleno de vida y misterio, entrando en la misma categoría que las conchitas o las estrellas de mar, pero con un plus más elegante, porque parecen esbeltas esculturas. Desde la Antigüedad se consideraban amuletos protectores y en el siglo XIX, con la moda de los gabinetes de curiosidades, se exhibían como piezas de colección. Hoy se reinterpretan de manera sostenible en materiales como la resina o la cerámica para no dañar la naturaleza. Prueba a colocarlas sobre una consola, en una estantería o incluso como centro de mesa. El efecto es inmediato.
07.
Una mesita auxiliar de madera oscura
En decoración hay elementos que, sin ser protagonistas, consiguen sostener y dar coherencia al conjunto. Son las llamadas piezas ancla (y nunca mejor dicho dada esta temática), esas auxiliares que atraen las miradas y equilibran un espacio. La mesita Kenia es exactamente eso: un diseño de líneas curvas, con pata cónica y el detalle esférico como nexo de unión. Sus formas redondeadas siempre se agradecen en ambientes pequeños y aportan ligereza visual, mientras que la madera de mango en tono oscuro da ese puntito de calidez perfecto para el otoño. Porque no todo lo marinero tiene que ser en maderas claras o blancas. De hecho, El Corte Inglés se sale de la normal con piezas especiales oscuras o azuladas.
08.
Una alfombra cálida y colorida
El cambio de estación es el momento perfecto para renovar las alfombras: en otoño apetece algo más cálido bajo los pies, pero sin perder frescura a nivel visual. Buscamos entretiempo y la Benares lo tiene todo: está hecha en un 90% de lana y un 10% de algodón, así que abriga y da sensación de confort al mismo tiempo. A la vez, su diseño étnico es una ocpión muy socorrida si no quieres que tu salón se vea demasiado invernal. Es resistente, versátil y queda bien tanto en el suelo como en la pared a modo de tapiz con tintes marineros. Sus rayas en diferentes tonalidades azules, como el mismo mar, lo son todo.
09.
Una lámpara de mesa con pantalla de lino
Imagina tu salón al final de la tarde: la luz tenue entrando por la ventana, un sofá con cojines de rayas y esta lámpara encendida sobre la mesita. Aquí volvemos a la misma fórmula para compensar el ambiente marinero con la calidez del otoño. Partimos de una base de cerámica blanca, muy Hamptons, rematada con una refrescante pantalla de lino que tamiza la luz y crea un ambiente acogedor. Dar importancia a la luminosidad, sea cual sea la estancia, siempre es fundamental, sobre todo, cuando hablamos de puntos focales que ayudan a crear estos ‘microclimas’ en cada estancia.
10.
Una butaca de ratán
En este tipo de decoraciones estrechamente ligadas al exterior, se apuesta firmemente por introducir pinceladas de fibras naturales y maderas en piezas secundarias como las butacas. La estructura orgánica y elegante de Lombok nos recuerda al mobiliario del estilo colonial, con su base de ratán y tapicería de lino. Es un sillón muy decorativo que te ofrece una sentada amplia, mullida y cómoda. Pasar las horas allí sentado mirando al mar a través de la ventana será un placer.
11.
Un centro de mesa esmaltado
Albufeira ya nos sugiere mar, sol y calma, y el centro de mesa que lleva su nombre no defrauda. Su forma irregular y redondeada recuerda a las olas y a la suavidad de la costa, transmitiendo una bocanada de aire fresco incluso en los días más grises de otoño. Tiene un diseño de color azul y acabado esmaltado, como esas piezas de siempre, de las de toda la vida, como un gesto artesanal que siempre supone un plus en cualquier hogar. Es un objeto decorativo sencillo, de esos que colocas sobre la mesa del comedor, en una consola o, incluso, en la cocina, y lo transforman todo sin mucho esfuerzo.
12.
Sillas de exterior para interior
¿Y qué hay del comedor? Casa Costa propone amueblarlo con las sillas Comporta, que tiene la particularidad de estar concebida para exterior, de ahí su nombre, que nos transporta a lo mejor de la costa portuguesa. Sin embargo, este tipo de diseños se encargan de desmontar ese mito tan extendido de que solo son válidos de puertas para afuera. ¡Error! Cada vez más diseñadores los incorporan en interiores, por su extraordinaria capacidad de decirnos sin palabras que el verano puede quedarse con nosotros unos meses más sin desentonar con el calorcito de hogar. Son apilables y están hechas en madera de teca.
10 butacas, 10 estilos: así se viven las tendencias de casa más confortables de este otoño
Costera, campestre y urbanita: tres formas de decorar la mesa que aprendimos en el taller de Lloyd´s con El Corte Inglés Home
Tumbonas de diseño para la piscina: los 7 estilos que (seguro) encajan en tu jardín
El jardín también se decora: 10 piezas de exterior que no sabías que necesitabas
