14 utensilios que necesitas para aprender a hacer el ritual de la pasta casera
Harina y huevos: dos ingredientes humildes, pero infinitas posibilidades para dar gusto al paladar. Hoy vamos a hablar del ritual de la pasta casera, un proceso lento, pero agradecido, que nos invita a mirar al pasado, a un tiempo donde no existían las prisas y todo se trabajaba a mano.
Hacer pasta casera forma parte del tejido familiar de cualquier italiano. Más allá de una simple comida, es un gesto de herencia y tradición que pasa de generación en generación. Con el país vecino compartimos pasión por la gastronomía y no deja de atraernos su arraigada tradición. Y es que cada vez son más los que quieren aprender sus técnicas secretas y perfeccionarlas desde casa, ahora que la alta cocina se ha democratizado y vive un momento de máximo esplendor, a juzgar por el mimo que ponemos hoy en día en este espacio de casa.
Para ello es vital hacerse con ingredientes frescos y de calidad y tener a mano todos los utensilios especializados para convertir cada plato en una delicia a la altura del mejor ristorante italiano. Como siempre, El Corte Inglés ofrece una amplia gama de herramientas que te ayudarán a recrear este ritual desde casa. Toma nota y… buon appetito!
Para preparar y laminar la masa
Una máquina para pasta casera
En 1965 nació la icónica Atlas 150, un modelo que aún hoy sigue fabricándose con materiales y tecnologías mejoradas. Con ella podemos estirar masa fresca en distintos grosores, desde láminas gruesas para lasaña hasta finísimas para pasta rellena, y cortar formatos clásicos como spaghetti, tagliolini, tagliatelle o fettuccine mediante accesorios integrados o intercambiables. Es apta para masas tradicionales de harina y huevo, así como para versiones con sémola o masas aromatizadas. Es la herramienta base para elaborar pasta larga, placas para ravioli o cannelloni y cualquier preparación que parta de una lámina perfecta.
Un motor automático
Imagina poder hacer pasta casera con la precisión de un profesional sin perder ni un ápice de la magia artesanal. El motor Marcato, apto para la máquina Atlas Plus y sus accesorios —Bigoli, Capellini, Pappardelle Lisce, Linguine, Spaghetti alla chitarra, Spaghetti, Trenette, Vermicelli y Multipast— lo convierte en un proceso totalmente automática, liberando tus manos y asegurando láminas y cortes uniformes, perfectos en cada tanda. Su potente motor y acoplamiento intuitivo a esta máquina de pasta permiten preparar pasta más rápido, en mayor cantidad y con una constancia que antes solo encontrabas en talleres especializados, llevando la cocina casera al máximo nivel técnico.
El rodillo de toda la vida
Para los que aman el trabajo 100 % manual en la cocina, los que disfrutan de ese gesto tan tradicional de amasar y estirar con sus propias manos, este rodillo es un aliado imprescindible. Su silicona antiadherente evita que la masa se pegue, permitiendo estirar láminas uniformes con total control, mientras que el mango de madera ofrece comodidad y precisión en cada movimiento. Es respetuoso con el medio ambiente y elegante en su diseño, ideal para quienes quieren mantener viva la esencia artesanal de la pasta casera.
Un prensapatatas para gnocchis
Si vas a hacer gnocchi de verdad, este es el punto clave. La textura empieza aquí. Un buen prensapatatas permite trabajar la patata cocida sin aplastarla en exceso ni apelmazarla, consiguiendo una base fina y uniforme que luego se mezcla mejor con la harina. ¿El resultado? Gnocchis más ligeros, más suaves y que no quedan compactos. Fabricado en acero inoxidable resistente y fácil de limpiar, puede parecer un utensilio sencillo, pero en la masa de los gnocchi marca una diferencia enorme entre algo correcto y algo realmente bien hecho.
Para cortar y dar forma
Un cortador de pasta
Después de estirar la masa, llega el momento de cortarla para darle forma. Este cortador de pasta es ideal para eso: toma la lámina que has preparado y la convierte en tiras uniformes como fettuccine, tagliatelle o incluso cintas más anchas si quieres. Es muy útil cuando quieres pasar de una hoja de masa a pasta larga sin complicaciones, sin tener que usar un cuchillo improvisado ni medir a ojo. Sencillo de usar y fácil de limpiar, te ayuda a tener cortes consistentes y limpios que luego se cocinan mejor y quedan más bonitos en el plato.
Un secador de pasta
Y, ¿qué se hace cuando ya tenemos la masa lista y cortada en spaghetti o tagliatelle? El siguiente paso es secarla para que no se pegue y mantenga la forma perfecta. Con sus 10 brazos de 17 cm, este secador permite colgar varias tandas a la vez sin que se apelmacen. Su eje de acero inoxidable le da estabilidad, y además es plegable, así que ocupa muy poco cuando terminas. Así puedes preparar varias raciones de una sola vez, experimentar con distintos grosores o dejar la pasta lista para cocinar un poco más tarde, todo de forma limpia y cómoda.
Un rodillo para raviolis y pasta rellena
Si lo que quieres es hacer raviolis con relleno, este rodillo cambia las reglas del juego. A diferencia del cortador anterior, este no solo corta, sino que sella los bordes al mismo tiempo y da una forma clásica y bonita a cada pieza. Solo coloca una lámina de masa, pon el relleno en filas y pasa el rodillo sobre otra lámina encima: en una sola pasada tendrás raviolis formados y cerrados, sin que se salga el relleno. Es práctico para cuando haces varias raciones y quieres que queden uniformes sin perder tiempo ni esfuerzo.
Un molde cuadrado para raviolis
Este molde sirve para hacer pasta rellena, pero funciona de forma más manual que el rodillo. Colocas la masa sobre el molde, añades el relleno en cada hueco y luego tapas con otra lámina de masa, presionando con los dedos o con un rodillo para sellar cada ravioli. A diferencia del rodillo, aquí tú controlas más cada pieza, lo que puede ser ideal si disfrutas del proceso tradicional y quieres formas perfectas, clásicas y definidas. Es una opción muy buena si haces poco a poco y quieres un resultado más “artesanal”.
Un set para hacer gnocchis
Si quieres empezar a hacer gnocchis en casa y no sabes por dónde arrancar, este set te lo pone fácil. Incluye todo lo necesario para dar forma a la masa y que quede como la de un profesional: una tabla estriada con barra para garganelli que crea esas marcas características que ayudan a que la salsa se agarre mejor, un cortapastas liso y festoneado para jugar con distintas formas, un rodillo para trabajar la masa, un delantal corto y hasta un libro de recetas para inspirarte desde el primer intento.
Para una cocción precisa
Un escurridor
Cuando la pasta está en su punto, hay que actuar rápido, porque esos segundos lo pueden cambiar todo. Este colador de acero inoxidable de Zwilling J.A. Henckels está pensado justo para ese momento: escurrir con precisión y sin que se escape nada. Su diámetro de 16 cm lo hace cómodo de manejar, ideal para raciones individuales o para trabajar por tandas si estás preparando varias elaboraciones a la vez. Resistente, estable y fácil de limpiar.
Un cucharón dentado
Cuando llega el momento de mezclar y servir, este cucharón especial para pasta hace que todo sea más fácil. Su particularidad reside en los dientes, que permiten recoger la pasta larga (spaghetti, tagliatelle…) sin que se deslicen, ayudándote a servir raciones limpias y bien formadas. Fabricada en acero inoxidable y con un diseño clásico y resistente, es ese utensilio que marca la diferencia justo al final, cuando la pasta ya está lista y solo queda llevarla del fuego al plato.
Una alternativa a la cocción tradicional
Este cocedor de pasta de Lékué es una alternativa práctica a la cocción clásica: permite preparar hasta cuatro raciones en el microondas en apenas unos minutos, sin complicaciones y sin ensuciar de más. Solo tienes que añadir la pasta, el agua y programar el tiempo. El propio recipiente sirve después para escurrir y, si quieres, llevar directamente a la mesa. Es una opción cómoda para el día a día, especialmente cuando buscas rapidez sin renunciar a una buena textura. Fácil de limpiar y apto para lavavajillas, simplifica uno de los pasos más básicos de la pasta casera.
El ritual termina en la mesa
Un plato para pasta larga
La forma del plato influye en cómo se mantiene la temperatura, cómo se mezcla la salsa y cómo se sirve. No es una norma rígida, pero en Italia sí hay lógica detrás. Un plato hondo con borde ancho permite recoger mejor la salsa, mantener el calor y dar altura a la pasta larga, logrando una presentación mucho más cuidada. Aquí tenemos que hablar de este diseño de porcelana Villeroy & Bosch, con superficie mate y textura con aspecto de pizarra. Con sus 28 x 28 cm y 5,2 cm de altura, es lo suficientemente amplio y profundo para cualquier plato de pasta larga.
Un plato para pasta corta
Los raviolis, tortellinis o gnocchis, por poner algunos ejemplos, necesitan mayor espacio para que las piezas no se amontonen, por lo que un plato hondo es la mejor opción a la hora de servir. Y más, si tiene un diseño especial que nos mete de lleno en el ambiente de un ristorante italiano. Este plato de la colección Sicilia está decorado con un dibujo de diferentes tipos de pasta sobre fondo blanco y ribete azul, aportando un toque divertido y muy auténtico a la mesa. Está realizado en porcelana y es perfecto para el uso diario.
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