Cómo hacer experimentos científicos para niños en casa
Seguro que ya habéis comprobado como los niños alucinan con los experimentos científicos más simples y con sus resultados.
Y no es de extrañar porque el pensamiento de los niños, tal y como han corroborado estudios recientes, es un pensamiento científico, ya que los niños elaboran hipótesis y las comprueban mediante el método ensayo y error, el método básico de los descubrimientos científicos.
Por eso les gustan tanto los experimentos y nosotros podemos motivarles haciéndolos en casa. Hay millones de opciones para las que no necesitarás más que algunos elementos de uso cotidiano, que seguro que tenéis por casa, y con los que podréis hacer experimentos para niños que desafíen su intuición y les descubran nuevos conceptos.
La física y la química se convierten en nuestras mejores aliadas para organizar una tarde de talleres de ciencia para niños en casa en la que además de aprender conceptos básicos de una manera lúdica y original no dejarán de sorprenderse con la magia de la ciencia.
Os sugerimos 3 opciones para hacer experimentos científicos para hacer con niños con los que pasaréis un tarde divertida y didáctica en familia.
1. El huevo hundido
Se trata de un experimento muy sencillo, perfecto para sorprender a los más pequeños y enseñar con un ejemplo práctico a los más mayores leyes de física fundamental como la de la densidad y la flotación.
Necesitáis:
- Dos huevos.
- Dos recipientes con agua.
- Sal.
Procedimiento
- Llena un recipiente solo con agua y otro con agua y sal.
- Introduce un huevo en cada uno.
- En ese momento verán como uno flota y otro se hunde.
- Cambia los huevos para que comprueben que no se hunden o flotan por el huevo en si, sino por la densidad del agua en el que se introducen.
Los chiquitines alucinarán con los 2 huevos mágicos y los más mayorcitos entenderán con un ejemplo práctico la influencia de la densidad de los líquidos en las leyes de flotación.
2. Flores que cambian de color
Este experimento para hacer con niños es un clásico y también muy sencillo. Además es un excusa perfecta para explicarles cómo las plantas transportan el agua en su interior, desde el tallo hasta los pétalos.
Necesitáis:
- Dos vasitos con agua.
- Colorante ( con unas témperas que tiñan el agua será suficiente).
- Flores blancas ( crisantemos, claveles blancos).
- Echa el colorante en cada vasito de agua ( mejor si usáis colores diferentes para cada vaso).
- Introduce una flor en cada uno de los vasos asegurándote de que el tallo esta en contacto con el agua.
- Deja pasar unas horas y ¡alucinarán con el resultado!
Verán como sus flores han cambiado de color como por arte de magia y será una manera práctica y visual de explicarles el funcionamiento de las plantas.
3. Juegos de ciencia
Para los fans absolutos de los experimentos, la mejor opción es haceros con algunos de los maravillosos juegos científicos que podréis encontrar en El Corte Inglés.
En general son juegos muy completos en los que encontraréis todos los materiales que necesitan y podrán hacer experimentos más complejos y sorprendentes que los caseros.
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