Flowers in the Dirt (1989) supuso un resurgimiento creativo para Paul McCartney, presentándolo como un compositor vital y contemporáneo a finales de los años 80. Entre los temas destacados se encuentran la brillante y armonónica "My Brave Face", la emotiva balada "Put It There" y el pulido single pop "This One". Varias canciones fueron coescritas con Elvis Costello, una colaboración que agudizó el filo lírico de McCartney y atrajo la atención de la crítica. Culturalmente, el álbum suele verse como un regreso tardío en su carrera, restableciendo la credibilidad artística de McCartney y presentando su música a una nueva generación de oyentes. Disponible ahora en CD sencillo.