Grabado entre 1954 y 1955 para el sello Tico (división de Roulette Records), Dance the Cha Cha Cha demuestra por qué Tito Puente era conocido como el Rey de los Timbales. Puente acabaría fusionando los estilos afro-cubanos y el jazz latino en lo que más tarde se conocería como "salsa" (un término que personalmente no le gustaba). Este álbum, junto con las seis pistas extra incluidas, constituye una verdadera colección de grandes éxitos de Tito Puente, que muestra sus vibrantes orquestaciones y su legendario impulso rítmico.