Cómo usar correctamente un cojín de lactancia
¿Cómo puedo prepararme para dar el pecho a mi bebé?
La leche materna es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), "la forma óptima de alimentar a los bebés, ofreciéndoles los nutrientes que necesitan en el equilibrio adecuado, así como protección contra las enfermedades". Está demostrado que amantar al recién nacido reduce el riesgo de que desarrolle patologías como el asma y el eczema; es más, las posibilidades de obesidad y diabetes infantil, así como los riesgos a largo plazo de enfermedades coronarias también disminuyen.
Los beneficios de la lactancia materna también son para la madre, pues la ayuda a recuperarse más rápidamente después del parto y reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovarios.
Para que la lactancia se instaure sin complicaciones, lo primero que se ha de afianzar los primeros días tras el parto es el correcto enganche del bebé al pecho. Así podrá succionar adecuadamente y se evitará el riesgo de grietas en los pezones. Para ello, asegúrate que durante la toma el mentón del bebé toca el pecho, su boca abierta abarca toda la areola, sus labios están hacia fuera y sus mejillas están abultadas –no hundidas– cuando succiona.
Las mejores posturas para amantar. ¿Cómo usar el cojín de lactancia?
Para dar de mamar al bebé es fundamental que ambos estéis cómodos y bien colocados. Adoptar la postura correcta y usar un cojín de lactancia es de gran utilidad, pues ayudan a soportar correctamente el peso del bebé y permiten que la espalda de la madre esté más relajada, evitando que las lumbares y las cervicales se sobrecarguen.
Gracias al cojín. el bebé conseguirá agarrarse al pecho más fácilmente y la lactancia se instaurará de modo fluido. Una vez el bebé crezca, también puede servir para recostar al bebé y ofrecerle un punto de apoyo erguido, evitando que se desequilibre hacia los lados.
Hay muchas formas posibles de colocarse para un correcto amamantamiento. Las cuatro posturas básicas son las siguientes:
- Sentada o reclinada. Esta posición favorece que el bebé se agarre bien. Siéntate en una silla o un sofá con las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Coloca la almohada de lactancia sobre tu regazo y apoya sobre él a tu bebé boca arriba, acercándolo a tus senos hasta que pueda agarrarse al pezón. Para estar cómoda, reposa tus brazos en cojines o almohadones.
- Balón de rugby. En esta posición el bebé se coloca bajo el brazo de la madre del modo en que se agarra una pelota de rugby. Puedes estar sentada o semi-reclinada y en ambos casos podrás apoyar tu brazo y al bebé sobre el cojín. Esta postura ayuda a calmar a tu bebé si está nervioso. Además, resulta especialmente útil para drenar los conductos de los pechos y prevenir posibles obstrucciones o mastitis.
- Tumbada. Es la posición ideal para alimentar al bebé por las noches. Túmbate de lado y coloca al bebé junto a ti de modo que pueda alcanzar el pecho. Si colocas la almohada de lactancia detrás de la espalda del pequeño contendrás su postura hacia tu tórax, evitando que se aleje o que bascule y se vuelque hacia atrás.
- A caballito. Cuando el bebé ya pueda sentarse solo, alrededor de los seis meses, podréis poner en práctica esta nueva postura. Siéntate apoyando tu espalda en el cojín de lactancia y coloca al pequeño a horcajadas sobre uno de tus muslos. Para que el bebé pueda engancharse correctamente, tu pezón debe apuntar hacia arriba, en dirección a su paladar.
¿Alargado o en herradura? ¿Qué cojín de lactancia elegir?
Los cojines de lactancia son un artículo de puericultura muy útil no solo para amamantar al bebé, sino para facilitar la postura de la madre embarazada antes de que el pequeño nazca. Pueden diferenciarse por su forma y su densidad. Aunque hay muy diversas variantes, se pueden clasificar en dos tipos principales:
- Alargado. Su forma es completamente abierta, como un gran rulo, y suele tener un relleno más suave y ser de tamaño mayor. Este tipo de cojín puede utilizarse también durante el embarazo, para que la embarazada consiga una postura más cómoda al acostarse o cuando esté sentada, a medida que la barriga crece.
- En forma de herradura. Su forma en semicírculo se adapta al contorno de la cintura de la madre y permite colocar al bebé encima. Los cojines en forma de herradura suelen ofrecer más variedad de opciones en cuanto a dureza y tamaño. Algunos incluso tienen una parte más abultada, como una pequeña almohada integrada en el propio cojín, para colocar al bebé con la cabecita apoyada y que esté más cómodo.
Fuentes:
Guía de lactancia materna. Comité de lactancia materna de la Asociación Española de Pediatría. ©2023.
Olivera Belart, Nazareth. Ser mamá. Ed. Grijalbo, 2022.
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