Aprende a restaurar muebles antiguos
Muchas veces, los muebles antiguos suelen languidecer bajo capas de cera vieja, polvo, grasa… Y además, la madera tiende a quebrarse o a sufrir los ataques de los insectos xilófagos. Estos problemas tienen solución: aprender a restaurar muebles antiguos está a nuestro alcance. Te contamos los pasos básicos para devolverles su buen aspecto y conseguir que brillen con luz propia.
1. Cómo examinar los muebles
El primer paso a la hora de restaurar un mueble antiguo es lo que se conoce como examen organoléptico. Se trata de examinar a fondo la pieza, y estos son los puntos a tener en cuenta:
- Estructura. El mueble se debe examinar tanto por fuera como por el interior. Hay que retirar los cajones, dar la vuelta a los cuerpos, mirar los tapizados por debajo y examinar cada centímetro. El objetivo es localizar partes rotas o deterioradas, así como signos de ataques de carcoma, termitas, hongos, etc.
- Acabado. Los muebles de madera de época suelen llevar barnices a muñequilla (muebles de estilo) o ceras (muebles rústicos o domésticos). En algunos casos, los acabados se pueden recuperar; en otros, habrá que eliminarlos y aplicar nuevos.
- Detalles. Son los tiradores, molduras, ruedas o patas. Todos los elementos que adornan cada pieza y, en ocasiones, la hacen más funcional. Nos fijaremos si faltan elementos o si hay algunos añadidos que no corresponden con el estilo o la época.
2. Arreglo de estructuras: desinsección, encolado y refuerzo
De nada sirve que un mueble sea bonito y esté reluciente, si no se puede utilizar. Una silla que se desploma o una mesa poco estable no cumplirán su función esencial. Los pasos a seguir para reparar la estructura de cualquier mueble son:
- Desinsectar la madera. La carcoma deja pequeños agujeros en la madera, sobre todo en las partes más blandas y ocultas. Para eliminarla hay que inyectar productos matacarcomas especiales, agujero por agujero. Tras aplicar el líquido, hay que envolver el mueble en plástico y dejarlo en un lugar seco durante por lo menos un mes.
- Encolar las partes sueltas. Patas, encimeras, cajones… La cola blanca es el adhesivo más adecuado para la madera. Para encolar dos partes, primero retiraremos los restos de adhesivo con un cúter, lija, etc. Después aplicaremos cola blanca abundante y se juntan ambas partes, presionando bien. Se pueden usar sargentos para mantener la presión. La cola que rebose se retira con un paño húmedo.
- Reforzar la madera deteriorada. El ataque de la carcoma, la humedad y el paso del tiempo pueden hacer que la madera se ablande y termine por disgregarse. Para endurecerla, puedes mezclar cola blanca con alcohol de quemar al 50% e inyectar la mezcla en las zonas afectadas. Al endurecerse, la cola consolidará las piezas acorchadas. Si hay que rellenar grietas o agujeros, podemos emplear masillas del color de la madera y lijarlas una vez secas.
3. Recuperar el acabado del mueble
A la hora de restaurar muebles antiguos, el acabado es siempre el paso final. Podemos encontrarnos con distintos tipos: barnices, pinturas de restauración o ceras. En ocasiones, los muebles antiguos han sido pintados en años posteriores. Para eliminar la pintura o el barniz y devolver su esencia a la pieza podemos usar un gel decapante, que se aplica directamente sobre la superficie. Transcurridos 10-20 minutos, el decapante ablandará la pintura y podremos retirarla con lana de acero fina.
Si el mueble no ha sido repintado pero el acabado está viejo o deslucido, tenemos varias opciones:
- Barniz a muñequilla. Es un barniz que se prepara con escamas de goma-laca, una resina procedente de un insecto, y alcohol especial. Es brillante y cálido. Para recuperar su brillo, dejaremos caer en la superficie unas gotas de aceite de vaselina y frotaremos con lanilla de acero 000. A continuación, hacemos una muñequilla rellenando un trozo de camiseta blanca limpia con mecha de algodón. La humedecemos con alcohol de 96° y extendemos el aceite haciendo un movimiento en zigzag, hasta que la madera recupere su brillo.
- Cera. La cera antigua se elimina frotando la madera con lana de acero media y una mezcla de aguarrás y alcohol de 96° al 50%. Para renovar el acabado, aplicaremos una capa fina de cera para muebles y dejaremos secar una hora. Apúntate este truco para sacar brillo: mete un cepillo para zapatos en una media de nailon y frota la cera. Relucirá como un espejo.
- Retoques. Para dar color o disimular zonas descoloridas, grietas o rayones, lo mejor son las ceras y los rotuladores para madera. Las ceras se ablandan con calor (frotando con las manos, con un mechero o en el radiador) y se aplican directamente sobre los rayones más profundos. Solo hay que frotar con un paño limpio para igualar la superficie y sacarles brillo. Los rotuladores son adecuados para arañazos y desperfectos poco visibles: los podemos encontrar en distintos tonos de madera, perfectos para cualquier mueble.
Aprender a restaurar muebles es una afición fascinante. Con los nuevos productos y las técnicas adecuadas, obtendremos resultados de nivel profesional que durarán décadas. ¡No dudes en recuperar los tuyos y devolverles todo su esplendor!
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