Técnicas gráfico-plásticas: ¿por cuál decidirte?
Acuarela, acrílico, óleo, carboncillo, ceras… Los no expertos en Bellas Artes hemos escuchado en innumerables ocasiones términos como estos. Pero ¿seríamos capaces de definir en qué consiste cada uno de ellos?
Si es tu caso y estás pensando en apuntarte a un curso de pintura, es recomendable que sepas en qué consiste cada técnica y conocer los materiales que se emplean en ellas.
LA TEORÍA
Las pinturas se componen principalmente de pigmento y aglutinante. Según su composición se diferencian dos tipos de técnicas:
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Magras: no llevan ningún componente graso. Se suele utilizar el agua o alcohol como base.
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Grasas: sí llevan un componente graso.
Distinguir entre unas y otras no es asunto menor ya que nos permitirá saber qué técnicas podemos mezclar y cuáles no. Por ejemplo, magro sobre graso no funciona, pero sí el resto de mezclas. Así, podemos empezar a experimentar con técnicas magras y después podemos intervenir con técnicas grasas. O ir directamente a la grasas. Las opciones son infinitas.
También resulta elemental distinguir entre las técnicas de dibujo y de pintura:
DIBUJO
Lápiz o grafito: Los lápices de grafito y portaminas permiten elegir distintas durezas (desde 2H hasta 8B) para lograr distintos niveles de profundidad y detalle del dibujo. Con las barras de grafito se puede jugar con la inclinación del mismo.
Lápices de colores: Están los de toda la vida, pero también los acuarelables. Mezclados con agua, permiten degradados increíbles. Prueba con y sin agua hasta que des con tu técnica.
Pasteles (blandos o al óleo), tizas y crayones Conté: Estas barras, como el pastel, suelen disponer de pigmento pero poco aglutinante, lo que da mucho juego para difuminar. Aviso: sean grasos o magros, te mancharás inevitablemente.
Carboncillo: Aquí también debes estar dispuesto a mancharte, aunque merece la pena porque la gama de sombras y el acabo de esta técnica son únicos. Con barras de carboncillo de distintos grosores, difumino, goma maleable y un papel tipo Ingres, se pueden crear maravillas, eso sí, en escala de grises.
Tinta china: Existe en muchos colores y, cuando seca, produce efectos únicos al reaccionar con el aire. Tanto con pluma como con pinceles, esta tinta oriental es perfecta para bocetos, lettering o caligrafía. El límite lo pone tu imaginación. Fácil de usar y de guardar.
PINTURA
Acuarela: Aunque empezó como una técnica para bocetear, se ha convertido en la favorita de muchos ilustradores. Busca un pincel, un papel con cierto gramaje, tus acuarelas, un poco de agua y ¡a manchar! Abstracto o figurativo, tú decides.
Gouache: Se trata de una técnica aguada moderna más cubriente que la acuarela. Se podría decir, de hecho, que se trata de una acuarela más opaca.
Acrílicos: Otra técnica aguada moderna, aunque, en este caso sintética, de secado rápido. A pesar de ser soluble en agua, es resistente a ella una vez seca. Muy versátil y económica.
Óleo: La técnica grasa y tradicional por excelencia. Tiene un acabado único debido a los aceites, pero esto hace que el secado sea muy lento, aunque es una ventaja a la hora de crear degradados y escenas realistas. Si tienes presupuesto, tiempo y ganas de mancharte, como hicieron los grandes, esta es para ti. No olvides el aceite de trementina (o, en su defecto, aguarrás) para diluir el pigmento.
LOS SOPORTES
La elección de un soporte adecuado es vital para la durabilidad y dimensionalidad de la obra, la adherencia de pigmento y el resultado deseado. La porosidad del soporte entra en juego con la técnica.
Aquí diferenciamos entre:
Soportes rígidos: Dan mucha estabilidad al proceso pictórico y durabilidad a la obra, pero son más pesados y difíciles de manejar. Pueden ser más tradicionales, como maderas o metales, o más modernas, como metacrilatos.
Soportes flexibles: La flexibilidad y calidad excepcional que ofrecen las telas y los papeles juegan una enorme ventaja sobre los soportes rígidos. Hablamos de materiales como:
Papel: Hay que tener en cuenta la absorbencia, el peso (gramaje), la textura y la pigmentación del papel a elegir. Para acuarelas, buscaremos un papel absorbente, claro y con un gramaje no inferior a 200. Para rotuladores, podemos buscar algo menos absorbente y pesado, con menos textura.
El mundo del papel es variado y complejo. No hay nada como experimentar y probar con diferentes texturas y colores.
Lienzos: Es recomendable preparar la tela antes de usarla. Debe ir bien tensada e imprimada. Con técnicas como el óleo es esencial dar varias capas con apresto de cola o gesso. Normalmente, los lienzos vienen tensados e imprimados.
Si trabajamos en formato pequeño, es recomendable utilizar caballetes de mesa o atriles para jugar con la inclinación del plano.
Tú mismo te darás cuenta de cuándo necesites pasar a un caballete de estudio. Las dimensiones del soporte te lo pedirán a gritos.
También es muy importante tener buenos utensilios de pintura. No hace falta tenerlo todo, pero sí lo necesario para sentirnos cómodos trabajando y tener un espacio adecuado para nuestras necesidades:
LOS PINCELES Y SUS 4 VARIABLES
1. Diferenciamos entre pinceles de mango largo para caballete y pinceles de mango corto, para trabajar sobre superficie horizontal.
2. Tipo de pelo:
Pinceles de cerdas o sintéticos duros: Se utilizan para acrílico y pintura al óleo.
Pinceles de pelo suave natural o sintético: acuarela casi exclusivamente, aunque se pueden emplear con acrílico para veladuras.
Si buscas una calidad excepcional, la mejor opción son los pinceles naturales de pelo de marta; pero si todavía no quieres invertir tanto y prefieres una calidad y precio intermedios, hay muchos pinceles de fibras sintéticas que nos darán resultados excepcionales.
3. Según su tamaño
4. Según su forma:
Redondos
Cónicos o lenguas de gato
Planos
No existe un pincel adecuado para cada actividad, pero con el tiempo irás descubriendo con cuáles te sientes más cómodo. Lo ideal es empezar con algo básico y variado, como, por ejemplo, dos planos, dos cónicos y otros dos redondos, y según tus necesidades irás ampliando tu arsenal.
También hay otro tipo de pinceles más especiales: orientales, con depósito, mezcladores...
Otros medios para aplicar pintura: esponjas o tampones, espátulas y raspadores, rodillos para pintar cuchillos para paletas y aerógrafos y pulverizadores.
PALETAS
El tamaño de la paleta debe ser proporcional al tamaño del soporte. Será muy difícil trabajar un lienzo de grandes dimensiones con una paleta pequeña. A partir de ahí, podemos encontrarnos con multitud de tipos de paletas de mano. Tendrás que descubrir cuál te gusta más.
CONSEJOS
— ¡Los pinceles hay que limpiarlos siempre!
→ Aumentarás su vida y tu trabajo será más fluido, sin sorpresas cuando vuelvas a utilizar el pincel.
→ No olvides limpiar bien la pintura de la base, donde el pelo se junta con el mango.
Para limpiar tus pinceles de óleo o cualquier otra técnica grasa, mejor no utilices agua hasta el final del lavado. Primero usa solo jabón, frota las cerdas contra la palma de tu mano para hacer espuma y al final enjuaga con agua.
— Para la durabilidad de la obra es vital que la protejamos una vez finalizada:
→ Dibujo: laca en espray o fijador específico.
→ Pintura: barnices: mate o brillo, naturales o sintéticos, en espray o líquidos. Cada acabado es distinto.
Prueba, comete un error, vuelve a cometerlo. Es la mejor manera de aprender. Intenta replicarlo, encuentra un estilo único y sigue experimentando. Pero no olvides que, para llegar a una obra de arte, primero es necesario hacer pruebas, bocetos y trabajos. No desistas, ten paciencia y tendrás tu recompensa.
Aléjate cada cierto tiempo para observar desde la distancia. Entorna los ojos y busca las sombras y luces. A veces mirar las cosas de otra manera ayuda a ver.
Y busca una buena iluminación. A ser posible sin color.
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