Degustamos las Highlands
Aterrizamos en Glasgow y nos dirigimos a Wellpark Brewery, a las afueras, para hacer un tour por la cervecería de Tennent. Cumplidos los 450 años, es la más antigua (y más famosa) de Escocia, como demuestra su colección de maquinaria. Nos mostrarán también sus icónicas campañas publicitarias, que la han convertido en un emblema de la cultura escocesa, y al final de la visita beberemos una pinta de ‘lager’ servida directamente de los tanques de cobre. Brindemos por este buen comienzo de viaje.
Al día siguiente recogemos el coche de alquiler para poner rumbo a Fort William. El camino está salpicado de increíbles paisajes: el lago Lomond, el páramo pantanoso de Rannoch Moor, el misterioso valle de Glencoe…. Arribamos a orillas del lago salado de Linhe, donde podemos disfrutar de sus restaurantes especializados en marisco. Tras el almuerzo, seguimos ruta hacia Great Glen y, al llegar a Fort Augustus, recomendamos tomar un crucero por el lago Ness, sin miedo a que nos asalte el monstruo; solo la belleza del lugar hace que merezca la pena el viaje. Haremos noche en la tranquila Inverness, la capital de las Highlands, ya en la costa este.
Conduciremos a la mañana siguiente hacia Leault Farm, una granja en la que se crían perros pastores de raza Collie, originaria de la zona. Les veremos conducir el ganado con absoluta precisión a las órdenes de su dueño, que también les hará sortear diversos obstáculos. Seguiremos ruta hasta la región de Speyside para visitar una de sus famosas destilerías de whisky de malta. Concentra más marcas que ninguna otra zona de Escocia (más de la mitad). El agua del río Spey, el tipo de turba que se emplea en el secado de la cebada malteada y el clima en el que el destilado envejece en barricas (al sur de las Tierras Altas) garantizan sabores dulces y ligeros. Muy contentos con la experiencia tomamos el camino a Aberdeen, donde haremos noche. Antes, recomendamos hacer una parada en la cafetería Dean’s, en Huntly, para probar sus deliciosos shortbread con una merecida taza de té o café. Típica de Escocia, esta galleta se elabora sin levadura, con una parte de azúcar blanco, dos de mantequilla y tres de harina de trigo.
Desde Aberdeen descubriremos la espectacular región de Royal Deeside, el destino favorito de la familia real británica para sus vacaciones desde que la reina Victoria y el príncipe Alberto visitaran la finca de Balmoral por primera vez, en 1848, y se enamoraran de ella. Pasearemos por los cuidados jardines del castillo de Crathes, bellamente segmentado por setos de tejo irlandés que datan de principios del siglo XVIII, a lo que seguirá un tour guiado intramuros. Por la vera del río Dee pararemos en pueblos como Bataller, cuyas tiendas muestran orgullosas su acreditación como proveedoras de la casa real. Por la tarde entraremos en contacto con la vida rural de las Highlands visitando una explotación ganadera, mientras disfrutamos de algunas delicias locales.
Ponemos rumbo a Edimburgo. Tomando dirección sur por la costa, paramos en Arbroath
para saborear suarbroath smokie, un egleno o haddock ahumado que se tomaen el desayuno acompañado de huevo y arroz. El método de elaboración de esta conserva comienza con el secado del pez por la noche, tras salarlo y atarlo en parejas con cuerdas de cáñamo. En una madera triangular se ahúman dentro de un barril, proceso que veremos en directo. En St. Andrews, famoso pueblo por su catedral, su universidad y el campo de golf, degustaremos sus quesos de vaca con denominación de origen, de tierna textura y de suave sabor.
Por la tarde llegaremos a Edimburgo, donde haremos entrega de nuestro vehículo de alquiler. En la cena podremos probar el haggis, el plato estrella de la gastronomía escocesa y solo apto para estómagos valientes. Muy condimentado y de sabor intenso, se elabora a base deasaduras de cordero y oveja–pulmón, estómago, hígado, corazón…– mezcladas con cebollas picadas, harina de avena, hierbas y especias, todo ello embutido dentro de una bolsa hecha con el estómago del animal y cocido durante varias horas. Este plato se consume tradicionalmente en la cena de Burns cada 25 de enero, día en el que se conmemora al poeta nacional de Escocia, Robert Burns, quien escribió el poema laudatorioAddress to a Haggis, que se recitará antes de la cena, amenizada con música escocesa.
Por la mañana disfrutaremos de un tour a pie por la ciudad para ver el castillo y su casco antiguo, con sus interminables cuestas y sus edificios neoclásicos y georgianos. Por la tarde visitaremos una destilería de ginebra, para brindar por lo bien que nos ha tratado Escocia, que es también una potencia cuando hablamos de esta bebida: produce el 70% del total del Reino Unido.
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