Empaques singulares (y de alto valor) perfectos para regalar o coleccionar
¿Por qué elegir objetos bellos y lujosos?
Por supuesto, por una cuestión de estética. La belleza nos provoca emociones y expectativas. Un producto que luce con un cuidado diseño provoca que nos apetezca disfrutar de él: la narrativa visual es un preludio que anticipa calidad.
En el mundo gourmet, los envases son cada vez más cuidados y se diseñan en conjunción del valor del contenido. Por tanto, dotar a un producto de un cuidado packaging no es una operación de marketing; es una forma de darle el envoltorio que se merece.
Los buenos productores no se la juegan: tras un empaque lujoso y cuidado, hay siempre un producto del más alto nivel.
Los productores inteligentes quieren ir de la mano de los consumidores conscientes ya que ambos saben que no todo brillo supone exceso y que el lujo bien entendido es aquel que utiliza materiales reciclables, tintas vegetales y vidrios reutilizables con la intención de ser cuidadosos con el medioambiente.
Además, estos productos tan bien ideados son siempre perfectos para regalar ya que trasladan las experiencia lujosa al obsequiado, consiguiendo que se sienta muy especial.
La belleza también propicia que acaben siendo conservados como objetos de colección, o que algunos componentes del empaque se reciclen para diferentes usos.
El ejemplo Hennessy Paradis by Loewe
En esta foto, tenemos un ejemplo perfecto de la unión de un producto excepcional vestido por el diseño de una firma mítica como Loewe.
Desde la perspectiva de ambas marcas -Hennessy y Loëwe- el empaque funciona revalorizando el poder de seducción de las firmas: el diseño ayuda a distinguirse y a crear recuerdos, así, el consumidor recuerda una experiencia placentera. Sin olvidar que algunos elementos pueden tener una segunda vida. El estuche funciona como caja de almacenaje. La funda, elaborada con el clásico cuero de Loewe y fruto de un trabajo de 10 horas de marroquinería a cargo de los maestros de la firma, puede emplearse como pequeño bolso festivo o como un neceser original.
10 objetos de deseo con diseño incluido
01.
Amaneceres sureños
El estuche evoca la luz de Andalucía y trasmite la calma del Sur. La combinación de aceite de oliva virgen extra, miel y mermelada se eleva con un empaque que le da un aire limpio, natural y artesano y muy gourmet.
02.
Elegancia clásica
La elegancia sobria del estuche y su autoridad visual mantienen un estilo riojano de colores profundos, grafismos tradicionales y un estructura contenida.
Aquí el packaging no busca sorprender, sino reafirmar prestigio. El recio estuche tiene potencial de varias vidas, dando un toque elegante al transporte de botellas.
03.
Champagne prÊt à porter
Un diseño juvenil muy fashionista que permite transportar y mantener una botella a la temperatura perfecta para su consumo. La funda es acolchada, con un llamativo color amarillo y gran capacidad instagrameable.
04.
Lujo de alta montaña
El estuche juega con el discurso del frío, la exclusividad y un après-ski con glamour. El propio estuche muestra materiales brillantes, reflejos glaciales y un estilo muy premium. Obviamente, su vida es larga, siendo posible reutilizarlo en distintos encuentros sofisticados.
05.
Habana añorada
Oscuro, profundo y sentimental. El empaque subraya herencia, madurez y tradición cubana, con acabados elegantes aires de objeto de colección. Transmite historia incluso antes de abirlo. Su aroma, al verlo, es fácil de imaginar.
06.
Equilibrio nipón
Minimalismo y finura en un estuche que respira calma, tiempo y precisión. La estética, cuidada al detalle, muestra tipografías limpias y equilibrio cromático. El estuche, magnífico y austero, comunica artesania y respeto por el proceso.
07.
Dupla de leyendas
La moda de lujo entra de lleno en el camino del espirituoso proponiendo un estuche táctil, casi escultórico con una funda que se percibe como objeto de deseo por su evidente originalidad y su capacidad de ser reutilizada.
08.
Elegancia sin estridencias
La bolsa que recoge el mágnum tiene claras referencias a tierras galllegas. Las asas recuerdan a las redes de pescadores, y en el conjunto de la pieza predomina una estética limpia y comedida que no emplea recursos gráficos excesivos, dando protagonismo en la base al logotipo de la bodega. Es una pieza claramente reutilizable.
09.
Arquitectura del AOVE
El diseño busca orden con unas botellas alineadas como si de piezasa de laboratorio se trataran. La estética es técnica y moderna, apelando a un aficionado con ciertos conocimientos en AOVE. Sin duda el packaging comunica una cultura oleícola tecnológica y emocional.
10.
Libro de dulzor
El packaging simula un libro que como segunda vida puede emplearse como pequeño joyero. Con su diseño clásico, esta pieza siempre irá acorde con cualquier tiempo en el que pueda transitar.
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