Dohatsu, el caldo ecológico de huesos en el que se aprovecha todo
La abuela de la catalana, cocinera de profesión, preparaba continuamente caldos con los que reconfortar a toda la familia. Júlia Casatmijana rememora cómo el caldo de gallina era, además de nutritivo, un remedio para los catarros o malestares propios de lo más crudo del crudo invierno. “En París eché mucho de menos los caldos. Vivía en seis metros cuadrados sin posibilidad de preparármelos yo misma, ni de conseguirlos preparados. ¡No existían!”, asegura.
Fruto de esta experiencia personal nació Dohatsu, caldos de huesos elaborados a partir de ingredientes ecológicos producidos en el País Vasco francés: “Tuve claro en todo momento que quería generar un impacto positivo en el territorio y comprar directamente a granjas francesas”.
¿Qué aportan estos caldos?
Los huesos tienen colágeno, una sustancia que contiene antioxidantes y proteínas y es la encargada de mantener en buenas condiciones órganos tan importante como la piel. Así, el tomar estos caldos contribuye a que luzcas una piel más tersa, a que tus articulaciones se mantengan jóvenes y a que tu pelo crezca con vigor.
También es importante reseñar que los aminoácidos presentes en el agua del caldo ayudan a la formación de los músculos y a una pronta recuperación tras un esfuerzo deportivo.
Otro dato importante es que el colágeno mitiga los síntomas de algunas enfermedades intestinales como el síndrome de colon irritable ya que ayuda a reparar las paredes del intestino provocando una mejor digestión. Julia, además, subraya: “Los caldos son excelentes para combatir la inflamación”.
Un nombre que bucea en el vasco antiguo
Aunque pueda sonar a japonés, Dohatsu es una antigua palabra vasca que hace referencia a la dicha, a la buenaventura, a la felicidad. “En la cultura japonesa, a la que yo le veo paralelismos con la vasca, las mujeres embarazadas se preparan para el parto tomando gran cantidad de caldo de huesos un mes antes de dar a luz”, asevera la catalana. Lo que no hay duda es que, más allá de sus propiedades nutricionales, los caldos reconfortan, reconstituyen y dan sensación de hogar.
Júlia Casamitjana en una granja francesa
Cómo se elaboran
A fuego lento, con huesos de ternera, pollo, cerdo y/o gallina; con verduras y hierbas frescas de temporada e ingredientes como la pimienta d’Espelette y el vinagre de manzana… De todo ello resultan caldos estacionales, no siempre iguales, que se elaboran en función de lo que ofrece el campo y aprovechándolo todo. Nada se pierde, todo se transforma.
“En Francia no se ven con buenos ojos los productos fuera de temporada, y en Dohatsu somo de la misma opinión. Dependiendo del momento del año, usamos distintos ingredientes para la elaboración de los caldos, aunque el método siempre es el mismo”, asegura Júlia y añade:
“Todos se preparan con huesos y carnes procedentes de la producción ecológica, y con distintas verduras bio que se cuecen tras sumergirlas en agua fría. Cuando el caldo está listo, lo dejamos enfriar y lo desgrasamos preservando su valor nutricional. Además, apenas les añadimos sal para evitar que se concentre en demasía en posteriores reducciones”.
3 caldos imprescidibles en tu despensa
¿Qué se te ocurre? Un consomé, una sopa, un fondo para un plato... Dohatsu te permite libertad para improvisar en la cocina a la vez que disfrutar de una presentación saludable elaborada con los mejores ingredientes.
01. Para los meses más fríos
Elaborado con carnes de de pollo, ternera y cerdo, y verduras propias de la estación invernal, con este caldo suculento puedes prepararte un consomé (enriquecido con un chorrito de jerez), una sopa de fídeos o te puede servir como base de una receta de cuchara.
02. Reconfortante
¿Sabías que el caldo de pollo y gallina tiene un efecto antiinflamatorio de las vías respiratorias? Es por ese motivo que se recomienda para combatir las afecciones invernales. En Estados Unidos es conocido como Jewish penicilin (penicilina judía) ya que está comunidad acostumbra a cocinar caldos con los que prepara sopas de pollo.
03. Fondo cárnico
Puedes emplearlo para hacer una sabrosa menestra o una sopa minestrone. No olvides dejar las verduras ligeramente al dente para conseguir un plato redondo.
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