Mahonesa, la salsa española más replicada en el mundo entero
La mahonesa es, con total probabilidad, una de las salsas frías más universales de la cocina occidental y, al mismo tiempo, una de las más discutidas en cuanto a su origen que durante muchos años ha causado controversia.
Sin embargo, la mayoría de los estudios actuales señalan Menorca, concretamente Mahón, como su lugar de nacimiento, isla donde inició un recorrido imparable hasta convertirse en un básico global.
El episodio histórico más citado se sitúa en 1756, en el contexto de la ocupación francesa de la isla. Tras la toma del puerto de Mahón, el duque de Louis François Armand du Plessis de Richelieu habría contribuido a difundir esta salsa en Francia bajo el nombre de mahonnaise, aunque otras versiones atribuyen al duque (o a su cocinero) la invención de la salsa.
Así se sigue señalando en obras como Larousse Gastronomique, donde también aluden a otras fuentes que afirman que el nombre podría estar vinculado a la ciudad de Bayona, que hizo de esta salsa su especialidad.
Para rizar aún mas el rizo, el mismo diccionario gastronómico francés, menciona al mítico cocinero Antonin Carêrme que aseguraba que el vocablo se derivaba del verbo francés manier y, por su parte, Prosper Montagné sugería que el nombre de la salsa era una deformación popular de moyeunaise, una palabra derivada del término moyeu que se traduce como yema de huevo.
Al César lo que es del César
La mayoría de estas teorías pueden resultar algo enrevesadas y como resultado, la mayoría de los historiadores considera que lo más verosímil es que la mahonesa ya existiera previamente a la invasión francesa, máxime cuando se está demostrado que en el recetario francés no hay referencias a la mahonesa anteriores a 1756.
Eso sí, lo que es innegable es que fueron los franceses quienes popularizaron la salsa a nivel internacional, pero la autoría es española, según se sostiene en distintos estudios y análisis gastronómicos contemporáneos.
Hoy en día, la mahonesa está presente en infinidad de platos como ensaladillas, sándwiches, recetas de pescado, de carne, como aderezo de distintas hortalizas…
5 versiones de mahonesa que harán que tus recetas se conviertan en suculentos platos
01.
Sabor auténtico
Mahonesa tradicional, de textura muy cremosa y con un ligero toque de mostaza que le aporta un atractivo toque de acidez. Está Indicada para acompañar espárragos blancos, sándwiches de pollo o ensaladillas donde se busque un perfil tradicional.
02.
Gustosa y equilibrada
Su sabor es limpio, sin matices dominantes, por lo que está indicada para tomar con pescados y mariscos a la plancha a los que aporta textura y elegancia. Los crustáceos cocidos también combinan muy bien con esta mahonesa.
03.
Sabores nipones
La mahonesa al estilo japonés es de sabor más intenso y con mayor acidez que las españolas y occidentales. Es un ingrediente habitual de pokés, pollo frito y tempuras u otros platos asiáticos asociados al street food.
04.
Versátil y aromática
Es una mahonesa muy aromática gracias a la presencia de trufa negra. Funciona muy bien con crudités, ya sean de zanahoria, pepino,calabacín, pimiento o apio. Con poco esfuerzo, te permite preparar un aperitivo en un santiamén.
05.
con ingredientes naturales
Su toque trufado es ligero y elegante gracias a proceder de trufas de verano, con un aroma más sutil que la trufa de invierno. Pruébala para aderezar una ensalada de col: conseguirás un plato original con un sabor equilibrado y adictivo.
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