Malabrigo, el perfecto homenaje de José Moro a su tierra
Malabrigo no es una referencia más de esta bodega ubicada en Castrillo de Duero (Valladolid). Es el fiel reflejo del carácter de su creador, José Moro, y del ADN de una de las zonas más complejas -a nivel climatológico- de la Ribera del Duero. También es una demostración de afecto y de cariño del reconocido bodeguero hacia su padre, algo que queda reflejado en la propia etiqueta de este 100% Tempranillo, que consiste en una ilustración que viene a evocar aquellos recuerdos de los momentos de descanso que compartían juntos después de haber estado trabajando duro en la viña, situada en una de las zonas más frías y expuestas de la Ribera, durante aquellos duros inviernos castellanos.
Malabrigo toma su nombre de aquellos viñedos “mal abrigados” (entre los 850 y 900 metros de altitud) que dan vida a este vino y que le confieren el alma y la mineralidad de la tierra. Desde su primera añada, en 2009, Malabrigo se ha erigido como la referencia más icónica de una bodega que no ha dejado de sorprendernos desde que su fundador, hace ahora aproximadamente un cuarto de siglo, tomó la decisión de plantar 50 hectáreas de viñedo con clones de las cepas centenarias que conservaba de su padre y de su abuelo. Un hecho diferencial que hizo que la variedad Tempranillo, en su adaptación local Tinto Fino, fuera capaz de sorprender por su finura y por su personalidad. Algo que hay que celebrar con este vino tan indicado para esos encuentros navideños que están a la vuelta de la esquina. Y es que la añada 2022 de este vino complejo, rotundo y bien estructurado es capaz de elevar cualquier aperitivo, comida o sobremesa.
El vino más emblemático de Cepa 21, tan sedoso como elegante, solo podía ser obra de uno de los grandes representantes del vino español como es José Moro. Un bodeguero pionero en apostar por la elaboración en la Ribera del Duero de vinos más finos, expresivos y llenos de matices. Es ahí donde hay que colocar Malabrigo, que es fruto del conocimiento, la creatividad, la escucha activa al consumidor y la búsqueda incansable de la excelencia que siempre ha acompañado a José Moro. Está elaborado íntegramente con Tempranillo, como todos los vinos de Cepa 21, y no solo destaca por su complejidad aromática, también por ese equilibrio entre carácter y finura que lo hacen único. A este respecto, cabe recordar que la cosecha 2022 estuvo marcada por las escasas precipitaciones invernales y las altas temperaturas de la primavera y el verano, consiguiendo así una añada con más cuerpo y con notas frutales más cálidas e intensas.
En palabras de José Moro, “Malabrigo es la mejor versión de la filosofía de Cepa 21. Un vino con muchísima personalidad, elegante y seductor, con mineralidad y equilibrio total, que reivindica el poderío y la grandeza de nuestra tierra". Una vez lo pruebas, no te sorprende que las principales guías internacionales lo hayan situado entre los vinos nacionales más destacados del panorama mundial. Ahí están los 94 puntos en la Guía Proensa, los 93 de James Suckling o esa Medalla de Oro en el Concours Mondial de Bruxelles. Reconocimientos de renombre que ratifican lo que muchos sumilleres llevan años afirmando. Ahora ha llegado el momento de que tú también participes de este gran descubrimiento y de esta historia embotellada que se concibe como un homenaje a una tierra y a una manera de entender la vida.
Notas de cata
Con un profundo color rojo picota con reflejos granates, en copa brilla por su estructura y elegancia. En nariz es intenso y complejo, con notas de fruta negra madura muy bien integradas con los tostados y especiados propios de la madera, y con un sutil toque balsámico que aporta frescura. En boca es sedoso y envolvente, con un final largo y persistente en el que se aprecian los tostados y toques de regaliz, ofreciendo una experiencia sensorial rica, placentera y perfecta para compartir.
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