Cómo poner la mesa de Navidad correctamente según el protocolo
La Navidad es el momento del año en el que la mesa se convierte en toda una puesta en escena. Da igual si cocinas tú, si tienes muchos pinches o si lo único que has preparado es el cóctel. Durante varios días, será el lugar donde la vida gire a su alrededor y, claro, con tanto protagonismo, toca vestirla a la altura.
Aquí entra en juego una palabra que genera amor y odio a partes iguales: el protocolo. Existe todo un pequeño mundo de reglas, gestos y detalles que se deben seguir para marcar una verdadera diferencia frente a una mesa de diario, pero ¡que no cunda el pánico! Lejos de ser algo rígido o anticuado, es una guía para que tus invitados se sientan cómodos y tú disfrutes presumiendo (un poco) de mesa bonita.
Lo mejor es que en El Corte Inglés Home tenemos absolutamente todo lo necesario para que quede de revista: copas, vajillas, bajoplatos, textiles, centros… Pero, saber colocarlo bien es el verdadero secreto. Por eso hemos preparado esta guía práctica, clara y elegante, basada en criterios tradicionales de protocolo, para que tu mesa navideña sea impecable.
01.
El mantel (y cuándo usar individual o bajoplato)
El mantel es la base de todo: la escenografía que marca el tono de la cena. El protocolo clásico recomienda mantel completo, siempre de algodón o lino. Aquí siempre apuestan por fondos de armario en tonos neutros, pero en estas fiestas, la fantasía navideña también tiene cabida (tartán, copos de nieve, hojas de abeto...). Las celebraciones modernas permiten variaciones: si tu mesa es bonita, puedes optar por individuales de tejidos naturales que sumen textura y calidez.
¿Y el bajoplato? El protocolo lo considera un elemento decorativo (no funcional), así que solo se usa durante el primer plato y nunca con el postre. Debe mantenerse siempre durante toda la comida, pero nunca se come sobre él nada líquido o en cuenco hondo. En Navidad, aporta un aire festivo y ayuda a estructurar la mesa, así que es un gran aliado.
02.
Los platos principales
Sobre el mantel o sobre el bajoplato, el plato llano ocupa el centro del asiento, a unos dos centímetros del borde de la mesa. Si hay plato hondo, va encima del llano; si hay cuenco, se presentará solo durante el servicio. La clave está en mantener una línea visual limpia y ordenada: todos los platos perfectamente alineados.
En cenas navideñas suele haber varios tiempos, así que una mesa bien puesta transmite ritmo y armonía. Si usas platos con filo dorado, relieve o color, son ellos los que aportan carácter; deja que el resto respire.
03.
El plato de pan y la panera
El pequeño gran olvidado. El plato de pan siempre va arriba a la izquierda, sobre la línea de los cubiertos. Es un gesto práctico: evita migas por toda la mesa y permite cortar el pan sin invadir el espacio del vecino.
¿Panera común o individual? El protocolo moderno recomienda plato individual y panera compartida para reponer. De nuevo, funcionalidad pura.
04.
Los cubiertos y su orden lógico
Aquí sí hay una norma inamovible: se usan de fuera hacia dentro. A la derecha, el cuchillo con el filo hacia el plato y la cuchara si corresponde. A la izquierda, los tenedores. Justo encima del plato, centrados, los cubiertos de postre.
La alineación lo es todo: extremos perfectamente nivelados, distancia de un dedo respecto al plato. Si tienes invitados zurdos, no te compliques: puedes montar su servicio invertido para que estén más cómodos. Protocolo actualizado y amable.
05.
Las copas y los vasos: cómo se ordenan
El universo de las copas parece complejo, pero tiene lógica. El orden recomendado de izquierda a derecha es: copa de agua, copa de vino tinto, copa de vino blanco y copa de espumoso.
La copa de agua es más grande y se coloca delante porque es la que más se utiliza. Si el menú incluye varios vinos, puedes añadir más copas siguiendo la misma línea o formando un pequeño triángulo si falta espacio. El vaso de agua es válido en mesas informales, pero en cenas navideñas, la copa aporta ese punto festivo que buscamos.
06.
La servilleta: colocación y estilo
La servilleta no es un complemento decorativo: es una herramienta. Por protocolo formal, se coloca a la izquierda del plato o sobre él si no hay aperitivo ya servido. En mesas modernas puedes situarla en el bajoplato o incluso dentro del plato en un pliegue bonito, pero evita esconder los cubiertos en ella: no está considerado correcto.
Su textura debe ser agradable al tacto, como el algodón o el lino, y su tamaño suficiente para cubrir el regazo. Nada de servilletas diminutas estilo café.
07.
El centro de la mesa (y lo que conviene evitar)
El centro de mesa es el alma visual del conjunto, pero debe cumplir una regla de oro: no superar la altura de los ojos. Si tus invitados no se ven, no sirve. Apuesta por flores naturales, ramas navideñas, velas bajas o pequeños arreglos distribuidos a lo largo en lugar de un único gran centro.
Las velas solo se encienden cuando cae la noche; antes, es mejor dejarlas apagadas para no parecer que llega un apagón inminente. Y cuidado con los elementos voluminosos: ocupan espacio y dificultan el servicio.
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