Las fiestas de San Fermín a través de su gastronomía
Creatividad: Paula Jara Xelmírez y Paula Martín del Rio
Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el origen de los Sanfermines, que podrían ser medievales o mucho más modernos, del sigo XIX. En todo caso, este evento declarado de Interés Turístico Internacional es una mezcla de afición por el toro, celebración religiosa -en honor al primer obispo de Pamplona- y actividades socioculturales de las numerosas peñas de la ciudad.
A mediodía del 6 de julio, miles de personas abarrotan la Plaza Consistorial de Pamplona, vestidas de blanco y con el pañuelo rojo aún en la mano. A las 12 en punto, tras el grito de “¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermín!”, estalla el chupinazo. La plaza se convierte en un estallido de vino, abrazos, música y emoción.
Desde ese instante, Pamplona entra de lleno en su fiesta más intensa, hasta el 14 de julio, cuando las lágrimas y el canto de "Pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín" son solo un hasta el año que viene. Son centenares de eventos y citas los que desarrollan esos 9 días en la capital navarra, así que no solo hay que vivir un San Fermín…
San Fermín en clave gastronómica
Antes de que Pamplona estalle con el chupinazo, las cuadrillas se reúnen para el clásico “almuerzico”: chistorra, huevos fritos, patatas y tomate, acompañados de un buen clarete o vino joven, el impulso ideal para afrontar la jornada que comienza. Tras el chupinazo y durante los encierros, la ciudad vive una tensión única, pero también una intensa vida gastronómica que sigue en marcha.
A media mañana, tras la emoción de la carrera, llega el momento dulce y reconfortante de los churros con chocolate, un capricho energético; si se es de salado, espera el tradicional “caldico”, un consomé caliente de carne de ternera o gallina que reconforta a los madrugadores y corredores.
La jornada continúa con pintxos que combinan sabores intensos y delicados, como los clásicos de foie, y la frescura de verduras navarras como los pimientos de cristal o los espárragos, que animan las barras y las conversaciones.
Al mediodía, los platos tradicionales de cuchara se hacen protagonistas: estofado de toro, ajoarriero, pochas con chorizo, cordero al chilindrón y espárragos de Navarra llenan las mesas, y en algunas peñas la tradición de preparar migas pone el broche a vivencias llenas de camaradería.
Por la tarde y la noche, cuando la fiesta se alarga, las cenas suelen ser informales y rápidas, con bocadillos generosos de magras, jamón o tortilla, que acompañan el ambiente festivo mientras los fuegos artificiales iluminan el cielo.
Para quienes prefieren el dulce, los garroticos, hojaldres rellenos de chocolate, son el postre imprescindible que endulza las últimas horas de la jornada.
Entre tanta alegría y sabor, no falta el sorbete de limón con cava, que se reparte en grandes cantidades en algunas sociedades, refrescando y animando a miles de personas durante toda la fiesta.
10 productos para celebrar San Fermín estés donde estés
01.
AUTÉNTICA
La alcachofa de Tudela, uno de los emblemas de Navarra, llega en esta conserva con todo su sabor y ternura natural. Mantiene intacta su esencia para saborear tal cuál la riqueza de la huerta local.
02.
INNOVANDO
Estos espárragos con IGP San Adrián, emblemáticos de la región, se reinventan con un aliño de mostaza y aceite de oliva que aporta frescura y sabor intenso. Los puedes tomar según salen del envase.
03.
EXCLUSIVIDAD
Este bloc de foie gras de pato, elaborado con hígado graso de máxima calidad, se combina cuidadosamente con almendras para lograr un producto artesanal de sabor excepcional. Una conserva premium, amparada por la marca Reyno Gourmet y apta para celíacos.
04.
DELICADEZA
Los pimientos del cristal, un auténtico orgullo de la huerta navarra, destacan por su piel fina y sabor dulce con un toque ácido. Estos, asados y pelados a mano, conservan toda su frescura y textura jugosa.
05.
ORGULLO LOCAL
Las pochas son una alubia fresca de temporada limitada a unas pocas semanas en primavera, valorada por su textura suave y delicada. En esta conserva, ya cocinadas con verduras y aceite de oliva, se preserva toda su esencia para que puedas saborear un clásico navarro con comodidad.
06.
CON RAÍCES
En Navarra, el cardo se cultiva desde hace siglos y es un ingrediente estrella en guisos, potajes y platos festivos. En esta conserva se han seleccionado cuidadosamente los mejores cardos, cultivados con esmero y envasados al natural, sin artificios.
07.
PURO SAN FERMÍN
Este estofado de toro navarro, elaborado según la receta tradicional y cocido a fuego lento, captura la esencia de San Fermín en cada bocado. Con carne tierna, vino tinto y verduras frescas, es una conserva artesanal sin aditivos que ofrece autenticidad.
08.
AOVES DE LA TIERRA
Estuche con 6 variedades de aceite de oliva virgen extra premium. Entre ellas, la koroneiki, una variedad originaria de Grecia que Artajo cultiva y elabora en su finca navarra.
09.
GARNACHA ICÓNICA
La garnacha (garnatxa) es la segunda uva más cultivada de Navarra y sus vinos están entre los más consumidos en las celebraciones gastro de San Fermín. El de Artaxo, de tres viñas viejas diferentes, es el maridaje ideal de carnes propias de estas fiestas.
10.
ÚNICOS EN EL MUNDO
¿Lo conocías? Nacido en 1886, es el caramelo más antiguo y el único del mundo madurado en bodega. De textura blanda y masticable, es un dulce que hay que probar sí o sí, tan imprescindible como ir a los Sanfermines, al menos, una vez en la vida.
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