Trucos para dormir al bebé
La importancia del sueño en bebés y niños
Cualquier padre o madre sabe lo importante que es el sueño para su bebé. Al igual que los adultos, los recién nacidos necesitan dormir adecuadamente, ya que durante el sueño su organismo ha de fabricar todo lo que requiere para funcionar de forma óptima. Si un niño no descansa lo suficiente se sentirá irritado y cansado.
No obstante, hay que tener en cuenta que un bebé no va a dormir –ni debe hacerlo– como un adulto. Los bebés tienen ciclos de sueño distintos a los de los adultos. De hecho, se sabe que el sueño de los bebés se ve interrumpido por breves periodos que se van alternando con periodos aún más breves de vigilia. Durante los primeros meses de vida los bebés duermen la mayor parte del día y, a medida que crecen permanecerán más horas despiertos hasta que su sueño se vaya igualando poco a poco al de los adultos. Esto puede ocurrir en diferentes momentos del desarrollo, pues depende de cada niño.
Durante los primeros seis meses de vida el bebé no necesita que lo duerman. Lo hará él mismo siguiendo su instinto natural. Cuando un bebé tiene sueño va a dormir. Lo que sí pueden hacer los padres es estar atentos a los indicios de que el pequeño tiene sueño y, en ese momento, hacer todo es necesario proporcionarle un ambiente óptimo que propicie y facilite un descanso reparador.
Rutinas para ayudar a los bebés a conciliar el sueño
Aunque hay opiniones muy dispares, instaurar rutinas va a ayudar a los niños a conciliar mejor el sueño. Las rutinas pueden surgir de forma natural o en función del tipo de vida que haga la familia. Tanto el tipo concreto de rutinas como su duración deben estar adaptadas a la edad del niño, y a medida que el niño crezca y cambien sus necesidades las rutinas deberán cambiar.
Corresponde a los padres saber captar cuándo el bebé tiene sueño, cuándo tiene hambre o cuándo está aburrido. Lo más importante para establecer rutinas es la repetición. Los siguientes consejos pueden ayudarte a instaurar rutinas de sueño de forma eficiente:
1- Establece una hora concreta para ir a dormir y procura seguirla a rajatabla.
2- Evita que el bebé duerma la siesta cerca de la hora de irse a dormir.
3- Evita jugar de forma activa con el bebé o hacer actividades estimulantes durante la hora previa al momento de ir a dormir.
4- Unos minutos antes de la hora fijada para irse a la cama, avísale e indícale que es hora porque está anocheciendo.
5- Dale un baño caliente antes de acostarle.
6- Ponle ropa cómoda.
7- Cuéntale un cuento..
8- Procura distanciar al menos 30 minutos la hora de la cena de la de irse a la cama para que el pequeño pueda hacer la digestión.
Estas rutinas van a hacer que el bebé se sienta reconfortado y van a ayudarle a aprender a dormir solo y a asociar determinadas acciones (el baño, el pijama, el cuento...) con su necesidad de descanso.
Si el bebé se despierta por la noche para comer, mantén una iluminación tenue. Si tienes que cambiarle el pañal, hazlo estimulándole lo menos posible para evitar que se espabile. Después, deja al bebé en la cuna para que poco a poco vaya durmiéndose él solo. De hecho, su último recuerdo antes de irse a dormir debería ser la cuna y no la comida.
Tampoco es en absoluto recomendable jugar con el bebé por la noche, mejor dejar eso para los periodos en los que este esté despierto durante el día.
El método Estivill para enseñar al bebé a dormir solo
Este método toma el nombre del doctor Eduard Estivill, médico especialista en Neurofisiología Clínica y Pediatría y autor de diversos libros (Duérmete, niño; ¡Niños descansados, niños felices!) acerca de cómo establecer una correcta higiene del sueño en niños y bebés.
Las claves del método Estivill son las siguientes:
1- Poner en hora el reloj del sueño. El sueño en los recién nacidos sigue unos ciclos biológicos de entre tres y cuatro horas. A medida que el bebé crece este ciclo se va alargando y estabilizando. Así, cada vez va a dormir más por la noche hasta llegar a los siete meses, momento en que dormirá entre diez y doce horas aproximadamente.
Estos ciclos están regulados por un grupo de células cerebrales que funcionan como un reloj al que hay que dar cuerda mediante pautas adecuadas. El objetivo del reloj que regula el sueño es sincronizarse con el ritmo solar: dormir de noche y estar despierto durante el día. ¿Cómo se sincroniza dicho reloj? Al repetir los mismos estímulos cada noche, el reloj interior del niño ya "sabe" que es la hora de irse a dormir. Por eso aplicar los hábitos correctamente hace que sea mucho más sencillo poner en hora ese reloj.
2- Darle cuerda al reloj de vuestro hijo. Lo ideal es crear asociaciones con elementos externos adecuados hasta que el niño interiorice el hábito del sueño. Es habitual ver a padres y madres que dan la cena a sus hijos a diferentes horas cada día o que se van a dormir a distintas horas. Que el niño cene y se vaya a dormir siempre a la misma hora le va a ayudar a interiorizar esa pauta.
Productos recomendados para favorecer el sueño del bebé
Fuentes:
Estivill, Eduard. Niños descansados, niños felices. Editorial Penguin Random House, 2015.
EnFamilia.es. Sueño en los bebés. Asociación Española de Pediatría.
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