Parto en el agua: Ventajas e inconvenientes
El parto en casa: lo que hay que saber
Un parto normal se define como el proceso fisiológico con el que la mujer finaliza su gestación a término, es decir, entre la semana 37 y la semana 42 de gestación. En nuestro país, la preferencia mayoritaria es parir bajo supervisión médica en un hospital; hacerlo en casa o en el agua no son muy habituales. En Holanda, por ejemplo, es bastante habitual. Alrededor del 30% de las mujeres pare en casa. ¿Es seguro?
Hace unos años, el Servicio Nacional Británico lanzó una guía recomendando a las mujeres con embarazos de bajo riesgo evitar dar a luz en quirófanos de los hospitales y animándolas a optar por partos tradicionales, con asistencia de una comadrona, para evitar la excesiva medicalización y los métodos quirúrgicos innecesarios en el momento del alumbramiento. Sin embargo, muchos profesionales desaconsejan el parto en casa en casos de gestación múltiple, presentación no cefálica, cicatrices uterinas previas, patología médica materna previa al embarazo, patología fetal, placenta previa u otras enfermedades que puedan suponer riesgo para la madre o para el feto.
Por su parte, la Clínica Mayo alerta de los posibles riesgos si no se siguen una serie de pautas, como rodearte de atención médica capacitada y elaborar un Plan de Parto y Nacimiento, para minimizar posibles imprevistos si surge alguna complicación.
¿Cómo es un parto en el agua?
El parto en el agua engloba todos aquellos procesos de alumbramiento en que todo o parte –periodo de dilatación o periodo expulsivo– se producen dentro del agua. El parto en el agua está indicado en embarazos que han transcurrido de forma normal y en los partos de bajo riesgo donde no se prevea posibilidad de complicacciones durante el trabajo de parto. Se trata de un parto de baja intervención porque la base del parto en el agua es el efecto analgésico que el líquido elemento tiene en las contracciones uterinas.
Son cada vez más las mujeres que encuentran que estar en agua templada durante el parto es muy relajante y también una forma excelente de hacer frente a los dolores de las contracciones. El agua tibia relaja los músculos, ayuda a la serenarse y proporciona una flotabilidad que alivia la presión en la pelvis.
En esta última década parece haberse puesto de moda y son muchos los centros de parto y maternidades que cuentan con piscinas de parto. Poder parir en el agua dependerá de la política del hospital y de si hay comadronas especializadas en los partos en el agua. Si una mujer se decide por dar a luz en el agua ha de tener en cuenta lo siguiente:
- El agua debe estar a temperatura constante.
- Tanto la embarazada como su compañero durante el parto deberán haber recibido una educación específica sobre dar a luz en el agua.
- Se precisa la asistencia de una matrona y de material médico.
- Durante el parto en el agua no se puede recibir ningún tipo de anestesia ni analgésicos.
- Es importante que el volumen de agua donde se sumerge la madre sea suficiente para evitar que el bebé pueda tener contacto con el aire antes de tiempo y al respirar pueda aspire agua.
Ventajas de parir en el agua
El agua, que está a una temperatura de 37 grados, va a generar una sensación placentera atenuando a su vez las molestias durante el periodo de dilatación, haciendo que el dolor disminuya, favoreciendo la relajación y reduciendo la necesidad de anestesia epidural.
La inmersión en el agua potencia la sensación psicológica de intimidad, favore los movimientos y permite que la mujer adopte una postura más vertical o en cuclillas, lo que ayuda a la apertura de la pelvis y al descenso de la cabeza del feto. En definitiva, parir en el agua tiene los siguientes beneficios:
- Efecto analgésico. El agua caliente alivia el dolor de la fase de dilatación y el parto.
- Facilidad de movimientos. El agua favorecer los cambios posturales de la mujer embarazada.
- Disminución de desgarros perineales. El parto en el agua favorece el control de los pujos maternos, lo que disminuye el riesgo de desgarros perineales.
- Contacto piel con piel. Facilita el contacto piel con piel temprano mejorando el vínculo materno-fetal.
Desventajas del parto en el agua
Un parto en el agua también puede presentar ciertos problemas. Los más habituales son:
- Contaminación e infecciones. El contacto de la piel materna con el agua podría provocar que determinados patógenos se depositen en ella, con riesgo de infectar a la madre o al bebé.
- Inhalación de agua. Que el feto inhale agua es una complicación rara que puede darse en la fase del expulsivo de los partos en el agua. Aunque, gracias al reflejo de inmersión de los recién nacidos que evita la aspiración de agua, es poco frecuente.
- Desaceleración del proceso del parto. Tanto la relajación como la disminución del dolor pueden disminuir el número y la intensidad de las contracciones uterinas, provocando que el proceso de parto se ralentice. Por eso la inmersión de la embarazada en el agua no está recomendada hasta que el trabajo de parto no haya cogido buen ritmo.
Productos recomendados para un parto en el agua
Fuentes:
Clínica Mayo. Nacimiento en casa: ventajas y desventajas (mayoclinic.org).
Federación de Asociaciones de Matronas de España. Parto en el agua: ventajas y qué saber antes de decidirte (federacion-matronas.org), 2021.
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