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Semana 24 de embarazo
Tu bebé tiene el tamaño de una granada.
En la semana 28, un mes antes de culminar el segundo trimestre del embarazo, el feto ya se considera oficialmente viable. Esto significa que, si naciera prematuramente, los médicos harían todo lo posible por que prosperara en una incubadora. Su tasa de supervivencia en la semana 24 es apenas del 37%, pero se incrementa cada día.
Desarrollo del feto en la semana 24 de gestación
En la semana 24 el feto mide unos 30 cm. y pesa unos 650 gramos. Su cuerpo es cada vez más proporcionado, aunque la cabeza sigue siendo grande en relación al tronco hasta los 2 años de vida. En las siguientes semanas seguirá engordando y acumulando grasa debajo de la piel, que poco a poco deja de ser traslúcida. Aparecen pliegues en las palmas de sus manos y pies. Asimismo, comienza a desarrollar una capa exterior protectora de células que contiene queratina.
Su cerebro sigue su desarrollo. En esta semana culmina la formación de sus papilas gustativas, por lo que comenzará a saborear el líquido amniótico. Los huesos del oído interno se endurecen. La cóclea (estructura encargada de decodificar los sonidos que llegan al oído y trasmitirlos al cerebro por el nervio auditivo) y las terminaciones sensoriales de sus sistema auditivo alcanzan su desarrollo final, por lo que ya puede escuchar con nitidez.
Los pulmones también continúan madurando y aparecen nuevos alvéolos que empiezan a producir una sustancia surfactante que permite que se llenen de aire. Este surfactante se compone de proteínas, lípidos neutrales, fosfolípidos y otras sustancias. Su proceso de desarrollo no culmina hasta la semana 35, por eso hay que asistir la respiración de los bebés prematuros, porque el sistema respiratorio es el último en desarrollarse.
Cambios en la madre en la semana 24 de embarazo
Tu útero ha crecido mucho: tiene el tamaño de un balón de fútbol y una altura de entre 22 y 24 cm. Este estiramiento de los músculos y ligamentos uterinos puede ocasionar que sientas molestias en el costado o en la parte baja del vientre. También puedes notar contracciones de Braxton Hicks y presión en la pelvis. Las molestias serán más frecuentes por la noche o tras un día agitado, así que procura reducir el ritmo y descansar.
Tu corazón y tus pulmones trabajan el doble, por lo que es normal que a veces tengas taquicardias o te falte el aliento, sobre todo al realizar diversos esfuerzos. Es posible que notes sofocos y que tus mejillas se ruboricen fácilmente. Estas sensaciones se deben al aumento del volumen sanguíneo y al mayor peso que soportas, y se harán más intensas en verano. Procura mantenerte hidratada y vestir con prendas por capas para poder quitártelas cuando notes que te sofocas y empiezas a sudar.
Los dolores en la espalda también pueden hacerse más frecuentes. Extrema el cuidado al agacharte (hazlo siempre doblando las rodillas), mantén la espalda recta al sentarte y no cojas mucho peso. Es habitual sufrir lumbago y ciática. Esta se produce cuando el útero comprime el nervio ciático y causa debilidad, hormigueo y una sensación de dolor que se extiende por los glúteos y la pierna afectada. La ciática no suele desaparecer hasta después del parto. Para aliviarla, aplícate calor y frío en la zona afectada, no permanezcas mucho tiempo en la misma posición, nada, camina, practica yoga... Si las molestias no remiten, pide cita con un fisioterapeuta.
Durante la gestación es habitual notar los ojos secos. Puedes mitigarlo usando lágrimas artificiales, evitando el uso prolongado de las lentillas y reduciendo el tiempo frente a las pantallas.
Cuidados durante la semana 24 de embarazo
En esta semana te harán los análisis del segundo trimestre, que miden, entre otros parámetros, tus niveles de hierro o vitamina D. Si se detecta que están por debajo de lo aconsejado te recetarán suplementos vitamínicos.
Incluye en tu dieta alimentos con hierro como las legumbres, las carnes rojas o las verduras de hoja verde; y alimentos con calcio como los lácteos. Un déficit nutricional en el bebé puede afectar su crecimiento y desarrollo psicomotriz, y en la madre puede causar anemia. Toma alimentos que te aporten los nutrientes esenciales como vitaminas, minerales, ácidos grasos y fibra. Evita las grasas saturadas y los azúcares.
Los análisis del segundo trimestre del embarazo
En la semana 24 hay que realizarse los análisis del segundo trimestre de embarazo. Consisten en una prueba de sangre, otra de orina y la prueba de la glucosa o Test O´Sullivan.
El análisis de sangre mide los mismos valores que en el primer trimestre: los glóbulos rojos o hematíes, los glóbulos blancos o leucocitos, las plaquetas, la hemoglobina y el hematocrito. También se controlan el colesterol y los triglicéridos. Es habitual que hayan aumentado entre un 30 y un 50%, por lo que no te asustes si ves que los valores de colesterol total están por encima de lo recomendado. Estos valores se normalizarán tras el parto.
Así mismo, se repite el Test de Coombs para comprobar que no hay incompatibilidades de Rh entre la madre y el feto. También se hacen serologías para descartar hepatitis B, rubéola, VIH, toxoplasma o citomegalovirus. En caso de que alguna dé positivo hay que hacer pruebas al feto para comprobar si está afectado y seguir el tratamiento adecuado.
En el análisis de orina se controlan la glucosuria, proteinuria, bacteriuria, leucocituria y/o los nitritos y la hematuria. Algunos de estos valores pueden indicar la posibilidad de desarrollar preeclampsia, diabetes gestacional, parto prematuro o infecciones de orina.
El test O´Sullivan o Prueba de Tolerancia Oral a la Glucosa se realiza normalmente en la semana 24 para averiguar si la madre padece diabetes gestacional. Este tipo de diabetes se desarrolla en el embarazo cuando la placenta afecta a la producción de insulina del páncreas, lo que puede causar que la glucosa se acumule en la sangre, algo potencialmente peligroso para el feto. En la prueba se mide la glucosa de la madre en ayunas mediante un análisis de sangre. A continuación se le da una solución con 50 gramos de glucosa. Una hora después se hace otra punción para valorar los niveles de glucosa tras la ingesta. Si los resultados son menores de 140 indican que no hay diabetes. Si son superiores hay que hacer la llamada prueba de la curva larga para contrastar. En esta nueva prueba se administra un líquido con 100 gramos de glucosa y se analiza si el organismo lo asimila o no con extracciones de sangre a la hora, a las dos horas y a las tres horas.
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Fuentes:
Kidshealth.org. Calendario del embarazo semana a semana. Revisado por el equipo médico de Nemour’s Children EE.UU. © 2023.
Plannedparenthood.org. Embarazo mes a mes. What happens in…? © 2023.
Regan, Lesley. Tu embarazo semana a semana. Editorial DK. Madrid, 2015.
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