Cómo elegir café: un viaje por el origen, el tueste y los aromas
Más allá de Colombia, que siempre ha sido uno de los café más renombrados, hoy en día tenemos a nuestro alcance cafés procedentes de países tan diversos como Brasil, Etiopía, Jamaica, Guatemala o Kenia, por poner algunos ejemplos.
Con el café sucede como con el vino: es un producto muy ligado a su origen, por lo que la tierra donde nace importa en tanto le proporciona notas y matices únicos.
Cafetal en altura en Guatemala
El origen importa
En líneas generales, los cafés latinoamericanos ofrecen perfiles de intensidad entre suave y media. Colombia destaca por su equilibrio entre dulzor, cuerpo y acidez, con notas frutales, golosas y ligeramente cítricas. En Brasil -que es el mayor productor mundial de cafés- hallamos cafés con mucho cuerpo, y una acidez muy baja y con recuerdos a chocolate, frutos secos y cacao.
En un país caribeño como Jamaica, destacamos su suavidad y equilibrio, con recuerdos a leche, miel frutos secos y especias no invasivas. Es un café cultivado en las Blue Mountains, una zona donde se producen cafés muy elegantes y reconocidos.
Respecto a los cafés procedentes de África, en Kenia el café muestra una acidez bien marcada, con aromas a grosella, frutos rojos, cítricos y vinosos. En Etiopía (la cuna del café), el café es muy floral y fragante, mostrando notas a jazmín, bergamota, cítricos, frutos rojos, albaricoque y algunas frutas tropicales.
Jamaica ocupa un lugar singular gracias a los cafés cultivados en las Blue Mountains. Son cafés suaves, refinados y equilibrados, con una acidez elegante y delicados recuerdos a frutos secos y chocolate con leche.
El proceso de recolección
Con la recolección de las cerezas de café (que dentro contienen las semillas, esto es, los granos de café) comienza la elaboración. Una vez recolectadas las cerezas, se entra en otra fase decisiva. El procesado natural, en el que el grano se seca dentro del fruto, suele aportar mayor dulzor y notas afrutadas. Los cafés lavados destacan por su limpieza y una acidez más definida. Entre ambos se sitúa el procesado honey, que conserva parte de los azúcares de la pulpa y aporta una agradable sensación melosa.
Cerezas del café en proceso de maduración
Tueste artesanal de los granos de café
¿Qué aporta el tueste?
El origen marca el potencial del café, pero es el tueste quien decide cómo se expresa. Un tueste ligero preserva la personalidad del grano y permite apreciar mejor las notas florales, cítricas y afrutadas. Es el más habitual en cafés de origen único y en muchos cafés de especialidad.
El tueste medio busca equilibrio. Mantiene parte de la frescura aromática a la vez que desarrolla notas de caramelo, cacao o frutos secos.
El tueste oscuro reduce la percepción de acidez y potencia los sabores tostados, con recuerdos a cacao intenso, regaliz o especias. Es el café de los que buscan sabores potentes.
Ojo, eso sí, con los torrefactos: no es una variedad, sino la manera de tostar los granos que, en este caso, es con azúcar.
Cómo preparar un buen café en casa
Ni un aparato ultraprofesional ni conocimientos de gran barista son necesarios para disfrutar de un buen café en el hogar. Lo fundamental, eso sí, es contar con un café gourmet que reúna todas las propiedades de un café de calidad y que sus notas casen con los aromas y sabores que deseamos encontrar.
Si contamos con el café gourmet que más nos gusta, con unos secillos pasos podemos ptenticar todos los aromas y matices del grano.
1. Elige café de calidad superior
Todo empieza por el origen. Un buen café, preferiblemente 100 % arábica y con tueste natural, ofrece una mayor riqueza aromática que permite una agradable degustación y disfrutar de unos matices complejos.
2. Muele justo antes de preparar
Es posible que por comodidad optemos por un café molido, pero lo ideal es moler el café en casa para evitar al máximo perder aromas, y los pierde en cuanto se muele. Por tanto, siempre que te sea posible, compra café en grano y muele al momento únicamente la cantidad justa para su consumo inmediato y para que el café conserve toda su frescura.
3. Ojo con el agua
Más del 95 % de una taza de café es agua. Utiliza agua de mineralización débil ya que no esconderá su aroma y sabor y ayudará a que los aromas se expresen mejor, evitando sabores indeseados.
4. Vigila la temperatura
El agua no debe hervir. La temperatura ideal se sitúa entre los 90 y los 96 ºC. Si está demasiado caliente puede destacar el amargor y se mostrará pocoe expresivo.
5. Una cantidad perfecta
Para una taza de café, emplea entre 50-100 g dependiendo de la cantidad que quieras tomar. Molienda y cantidad son clave para que te salga un buen café que puedes elaborar fácilmente con métodos clasicos como una cafetera espresso, una italiana o una de filtro. A la hora de conservar el café, hazlo en un recipiente hermético, protegido de la luz, el calor y la humedad.
Por ultimo, si quieres conservar todo su aroma y sabor, consúmelo sin azúcar: descubrirás una experiencia sublime.
6 cafés gourmet con matices extraordinarios
No se trata de calidad, ya que todos la tienen se sobra. Pero sí importa, y mucho, el gusto personal a la hora de elegir el café gourmet que mejor encaja contigo. Por suerte, el café es un ingrediente pleno de aromas y sabores complejos en el que hallarás sensaciones que encajan con tus apetencias y gustos.
01.
Café de Colombia
Procede de una de las zonas de producción de mayor calidad y destaca por su sabor suave, equilibrado y de acidez media. En boca es sedoso y sus aromas recuerdan a caramelo tostado, a frutos secos y a cacao. Un café de colombiano de calidad es un café muy elegante, limpio y muy disfrutable.
02.
Café de Panamá
Cultivado en tierra volcánica, este café expresa la riqueza de un terroir único. Tiene una una refulgente acidez y unas notas que recuerdan a frutas tropicales, cítricos maduros y miel. El resultado es una de enorme complejidad aromática y un final largo y elegante en boca.
03.
Café de Brasil
Brasil, el mayor productor de café del mundo, cuenta con un estilo bien definido.De sabor dulce, baja acidez y cuerpo opulento, en él destacan notas a chocolate, cacao, nueces y azúcar moscovado. TIene un perfil amable: es suave, equilibrado e ideal para disfrutarlo espresso.
04.
De Guatemala
Equilibrada acidez y textura sedosa son dos atributos que convierten este café en una grata experiencia sensorial. Sus notas recuerdan a cacao, a especias dulces y a frutas maduras. Es un café muy aromático, agradable de beber y de sabor largo.
05.
café de kenia
El país africano produce algunos de los cafés más apreciados del mundo, no en vano tiene una increible intensidad aromática. Su acidez es singularmente perfecta y se equilibra a la perfección con sus notas a frutos rojos, grosella negra y cítricos. Es expresivo, complejo y delicioso, e ideal para quienes buscan aromas y sabores exóticos. Una cafetera de filtro respeta sin ninguna duda su complejidad.
06.
café de méxico
Es un café de altura cuyo origen lo hallamos en las montañas del estado de Oaxaca. Destaca por su perfecto equilibrio entre dulzor y suavidad entre sus notas aromáticas y sápidas encontramos chocolate con leche, frutos secos tostados y ligeros matices especiados. Espresso es el modo ideal de disfrutar de él, un método que permite disfrutar de una excelente crema sedosa.
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