18 licores muy originales que merecen culminar una sobremesa
Creatividad: Inês Tavares Gorgulho
Los licores son según la Unión Europea bebidas espirituosas endulzadas, aromatizadas y elaboradas a partir de alcohol o destilados de origen agrícola y con una graduación mínima del 15% vol. Estas bebidas tienen una historia estrechamente ligada a la destilación, una técnica que durante siglos estuvo más relacionada con la medicina, la alquimia y la botica que con el disfrute de beber. Su evolución permitió obtener alcoholes cada vez más puros que se empezaron a aromatizar con hierbas, especias, semillas, frutas y azúcar, asentando de este modo las bases de los licores que conocemos hoy.
Una técnica milenaria
Aunque los licores son mucho más recientes, la destilación tiene orígenes muy antiguos. Civilizaciones como la china o la egipcia tenían conocimientos de destilación basados en la evaporación y posterior condensación de líquidos, conocimientos que se utilizaban para obtener perfumes, esencias y productos medicinales.
En China hay referencias a la destilación de alcohol a partir de arroz. Griegos y egipcios no fueron ajenos a procedimientos similares, aunque todavía muy alejados de la elaboración moderna de bebidas alcohólicas.
Alambiques en destilería
El legado árabe
El gran impulso técnico llegó durante la Edad Media gracias a científicos y alquimistas del mundo árabe. Fueron ellos quienes perfeccionaron los aparatos de destilación y desarrollaron el alambique, fundamental para controlar la evaporación y la condensación.
La propia palabra alcohol procede del árabe. Durante mucho tiempo, estas técnicas se utilizaron principalmente en medicina, farmacia y perfumería. El alcohol destilado servía además como vehículo para extraer y conservar los componentes aromáticos de numerosas plantas.
Arnau de Vilanova y Ramon Llull
En la Europa medieval destacan dos figuras vinculadas históricamente a la difusión de estos conocimientos. Arnau de Vilanova (c. 1240-1311), médico y escritor estrechamente ligado al ámbito cultural catalán, estudió los usos medicinales del alcohol y contribuyó a divulgar la destilación del vino.
También aparece Ramon Llull (c. 1232-1316), filósofo, teólogo y escritor mallorquín, nacido en Palma. A este último, durante siglos se le atribuyeron numerosos textos sobre alquimia, alcohol y destilación. En la actualidad, se sabe que buena parte de esos escritos correspondían a otros autores no siempre identificados.
Del aqua vitae al licor
Entre los siglos XIII y XIV se puso de moda en Europa la obtención de alcohol destilado a partir del vino. Se conocía como aqua vitae, «agua de vida», por las propiedades medicinales que se le atribuían.
Pronto, este aqua vitae comenzó a macerarse con botánicos. Con estas mezclas se buscaba aprovechar las supuestas virtudes terapéuticas de los ingredientes y, al mismo tiempo, suavizar el fuerte sabor del alcohol. La incorporación de sustancias dulces terminó acercando estas preparaciones a lo que hoy entendemos por licor.
Preparación de fórmulas magistrales en botica del siglo XIX
18 licores que te sorprenderán
01.
Sabor a sobremesa
Se elabora a partir de arroz con Denominación de Origen Arroz de Valencia, y es un licor que reivindica los sabores tradicionales del arroz con leche con sus notas a limón y canela. ¡Sírvelo muy frío solo o con hielo!
02.
El perfume del saúco
Elaborado en Francia a partir de flores de saúco, su perfil delicado combina matices florales con recuerdos de pera, pomelo, frutas tropicales y madreselva.Es muy versátil en coctelería.
03.
Italiano universal
Un clásico italiano elaborado mediante la infusión durante unos 30 días de pieles de limón cuidadosamente seleccionadas por su riqueza en aceites esenciales. Intenso, aromático y refrescante, funciona como digestivo y también junto a helados, sorbetes o fruta fresca.
04.
Esencia cervecera
Una propuesta diferente que combina cerveza Domus con destilado, leche y azúcar. De textura cremosa y solo 15% vol., traslada el carácter de la cerveza a un licor amable y goloso. Una forma original de cerrar una comida para quienes buscan sabores poco convencionales.
05.
Chocolate belga para beber
Esta crema belga convierte el cacao en un licor untuoso, suave y goloso. Con 20% vol., resulta especialmente apropiada para tomar sola, con hielo o mezclada con café.
06.
La cara espirituosa del cava
Gramona elabora este licor a partir de variedades de uva como muscat, gewürztraminer, chardonnay y parellada. Con un 33% vol., tiene mayor estructura e intensidad que cremas y licores de fruta. Es perfecto para tomar con chocolate negro, frutos secos o catanias.
07.
Agridulce japonés
El umeshu japonés encuentra aquí una de sus expresiones clásicas: ume —la característica ciruela japonesa— macerada en alcohol procedente de shochu de cebada. Su atractivo está en el equilibrio entre dulzor y acidez. Tómalo bien frío.
08.
Picante y ahumado
Es un licor que aúna notas ahumadas, picantes y frutales procedentes del chile chipotle. Sus seis meses de crianza en barricas de Pedro Ximénez añaden complejidad y dulzor al conjunto. Puede beberse solo, frío o a temperatura ambiente.
09.
Casi un postre
Chocolate y cereza forman una pareja clásica que esta crema gallega lleva al terreno de los licores. De textura suave y perfil goloso, muestra aromas de fruta al licor, cacao y especias dulces. Conviene servirla bien fría, incluso con hielo.
10.
Beber Valencia
Un original licor valenciano de naranja fruto de la destilación, la infusión de botánicos y la maceración. No tiene azúcares añadidos y el dulzor procede del mosto de moscatel. Cuenta con un perfil cítrico y botánico muy gastronómico. Excelente solo, pruébalo con cava o como base de un spritz.
11.
Dulzura del sur
Elaborado en Huelva con Pedro Ximénez, se envejece en barricas de roble americano que le confieren aromas de pasas, higos y dátiles. Es un licor denso y untuoso y muy goloso. Con hielo o solo, es ideal para la sobremesa.
12.
Tradición en versión licor
Otro licor inspirado en el arroz con leche, donde el lácteo, la fruta madura, los cítricos y las especias dulces cobran protagonismo. El resultado es un licor potente y goloso que se toma bien frío.
13.
Frescura alsaciana
La histórica destilería de Alsacia Kuhri lleva la manzana verde al terreno del licor mediante la maceración de la fruta en alcohol. El resultado es un licor fresco, frutal y ligeramente ácido. Ideal tomado muy frío.
14.
Fruta en estado (casi) puro
Se elabora en Borgoña con melocotones maduros y es una crema que se obtiene mediante maceración en frío de la fruta en alcohol extrafino. El licor es delicado y claramente frutal, con el sabor reconocible del melocotón de viña como protagonista.
15.
Intensidad forestal
Kuhri apuesta por una elaboración tradicional basada en la maceración de fruta de calidad durante dos o tres semanas. Esta versión reproduce con bastante fidelidad el aroma y el sabor profundo de la mora madura. De baja graduación, es un buen digestivo que se sirve frío.
16.
Oro de la Mancha
Un licor singular elaborado con azafrán de La Mancha con Denominación de Origen Con 25% vol., está concebido como digestivo de sobremesa Sírvelo directamente del congelador, donde también deberás guardarlo.
17.
Cremoso y aromático
Este licor belga muestra el perfil dulce y envolvente de la vainilla se complementa con una textura láctea y sedosa. Sus 20% vol. mantienen suficiente intensidad sin restarle su carácter goloso. Tómalo con hielo.
18.
El té de los Picos
Es de los más singulares de la selección en tanto se elabora macerando té del puerto, una planta autóctona de los Picos de Europa. Se prepara a partir de aguardiente de orujo destilado en alambique de cobre. Es claramente herbáceo y muestra recuerdos a té verde, fruta madura, naranja, camomila y pera.
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