¿Te gusta la pasta fresca? Con la variedad que te proponemos, te vas a volver loco
La pasta fresca es uno de los alimentos más populares de la Bella Italia al tratarse de una preparación que requiere muy pocos ingredientes y, en general, todos asequibles y cotidianos.
Si bien la pasta seca ocupa un lugar fundamental en las despensas al tener una larga caducidad, la pasta fresca destaca por su textura tierna, sus tiempos cortos de cocción y por algunos rellenos que resultan deliciosos.
Tiene una variedad prácticamente infinita y hay tanto de forma larga como corta. Para que te sirva este artículo como una guía, te separamos las distintas pastas frescas en bloque diferenciados.
Pastas frescas rellenas
Son todas muy populares en la comida cotidiana y pueden llevar todo tipo de rellenos, tanto de carne, queso, frutas y verduras. En general suelen rematarse con queso rallado parmigiano reggiano o pecorino.
Pastas largas
También muy tradicionales de la gastronomía italiana, en este grupo se hallan los archiconocidos spaghetti, los tagliatelle o la combinación de pasta verde y amarilla conocida como paglia e fieno. La pasta fresca destaca por su textura tierna y por su capacidad de integrarse a la perfección con las salsas. La que son más anchas van muy bien con ragús, con setas y con salsas cremosas. En cambio, los spaghetti o spaghettini se redondean con aliños simples como aglio e olio, salsa de tomate y pesto.
Gnocchi
Los gnocchi o ñoquis tienen especial arraigo en la cocina del norte y centro de Italia. Se elaboran con patata y harina y destacan por una textura tierna y un sabor suave, que los hace especialmente versátiles. Pueden servirse cocidos, acompañados de distintas salsas, o prepararse directamente en la sartén para conseguir una superficie ligeramente dorada. Se suelen espolvorear con queso y las salsas más habituales con la que se aderezan son la de tomate, pesto o con mantequilla tosta y salvia.
Salsas frescas para pasta: saber elegir
En la cocina italiana, la relación entre la pasta y su salsa es fundamental. No se trata únicamente de elegir sabores que combinen, sino también de tener en cuenta la forma, la textura y la presencia de relleno. Por regla general, las pastas sin relleno admiten salsas de mayor intensidad, mientras que las rellenas agradecen acompañamientos capaces de no opacar el resto de ingredientes..
Las salsas frescas, cremosas y untuosas, desde la salsa de queso, el pesto clásico,o las de trufa negra son perfectas para algunas de esta pastas.
Las de queso resultan adecuadas para las pastas largas y los gnochi. A las pastas largas como el tagliatelle les aporta una sensación de cremosidad envolvente, y a los tortellini de carne o jamón le va muy bien en pequeñas cantidades que no opaquen el sabor del relleno.
El pesto clásico combina bien con pasta larga (spaghetti y paglia e fieno) y en cantidades moderadas, combina bien con ravioli o tortellini de ravioli y espinacas. También es una alternativa para los gnocchi.
La salsa fresca de setas es ideal para unos tagliatelle que remataremos con un toque de pimienta.
Platos de pasta preparados para los días en los que buscas rapidez y practicidad
Lo platos preparados son una solución cómoda para disfrutar de recetas italianas sin dedicar tiempo en la cocina y sin apenas ensuciar. Se presentan listos para calentar y servir.
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