13 aperitivos saludables en lata para llevar a la playa
Anchoas del Cantábrico. Imagen: cortesía de El Capricho
Los mariscos y los pescados en conserva son alimentos plenos de nutrientes esenciales como vitaminas del grupo B, ácidos grasos esenciales omega 3, minerales como zinc, yodo, fósforo y calcio; proteínas de alto valor biológico, además de tener pocas grasas y pocas calorías. Sin duda, el marisco y el pescado son cardiosaludables, aunque cabe señalar que, mariscos y pescados como la caballa y la sardina, no deben ser consumidos por personas que tengan gota. Por otro lado, también son beneficiosos para la función cerebral.
01.
De Cambados (Pontevedra)
Estas sardinillas son producto de la pesca gallega ya que se capturan en sus frías aguas atlánticas. Su elaboración es artesana: se evisceran y descabezan a mano, se tuestan con mimo, se empacan manualmente y se les añade una guindilla y se cubren de aceite de oliva.
02.
De Póvoa de Barzim – Oporto (Portugal)
En Portugal existe una larga tradición de conservar sardinas. Como no podía ser de otra manera, en la firma Poveria son fieles a la fabricación ancestral portuguesa: las sardinas se cuecen previamente al vapor y después se enlatan en aceite de oliva. El pescado se obtiene a partir de métodos de pesca tradicional en consonancia con la protección del medio ambiente.
03.
De Faro (Portugal)
Se preparan siguiendo el mismo método portugués empleado en las conservas de sardina, no en vano, la caballa es un pescado con valores nutricionales similares a la sardina aunque algo más graso. Las caballitas concentran mucho sabor, y concretamente estas, ganaron un premio de cata a ciegas en los Great Taste Awards (el concurso internacional más importante sobre sabor de los alimentos, valorados por más de 500 expertos catadores) del año 2015.
04.
De Ribadesella (Asturias)
Las conservas de Güeyu Mar proceden del restaurante del mismo nombre, propiedad del chef y parrillero Abel Álvarez. Está considerado como uno de los grandes templos del pescado y los mariscos a la brasa, y con las conservas, Álvarez replica las fórmulas que tanto éxito le han dado en el restaurante.
Los calamares en su tinta, que se elaboran de forma 100% artesanal, tienen un toque de brasa y una salsa densa y sabrosa de sedosa textura.
05.
De Ribadumia (Pontevedra)
El pulpo, de procedencia autóctona y de textura firme y jugosa, se prepara de forma artesanal, se corta en medallones uniformes, y se baña en aceite de oliva originario de la comarca extremeña de La Vera. ¿Sabías que las conservas de La Brújula se emplean como ingredientes habituales en muchos platos de alta cocina? Son las preferidas de muchos chefs.
06.
De Pobra do Carabiñal (A Coruña)
La conserva de mejillón es una de las más apreciadas, ya que suele gustar a casi todo el mundo. Ramón Franco no solo los prepara para su conservación; también cría los mejillones en bateas durante un mínimo de dos años, y lo recogen en su mejor momento. Del vivero, el mejillón va directo al obrador de envasado donde se trata de forma artesanal y se envasa con un elegante escabeche.
07.
De Villagarcía de Arousa (Pontevedra)
Para esta conserva, en Club del Gourmet seleccionamos navajas de las rías gallegas que, por su calidad superior, resultan muy aptas. Son de tamaño gigante y de textura carnosa. El aceite de oliva aportado para su conservación, proporciona a la navaja una sugerente sedosidad.
08.
De Vilanova de Arousa (Pontevedra)
La almeja blanca gallega está considerada como la reina de las almejas por gran suculencia y sabor extraordinario. Se recolecta en las rías gallegas, la selección, la limpieza y su posterior enlatado se produce de forma manual, además, la conserva es al natural, preservando todas sus propiedades sin añadir calorías.
09.
De Vilagarcía de Arousa (Pontevedra)
¿Sabías que el abalón es un molusco que combina la textura del pulpo con el sabor de la vieira? Es muy valorado en Asia, y cada vez más, se está introduciendo en otros mercados. Se cultiva en la rías gallegas y es tan saludable como el resto de moluscos. El aceite de oliva le aporta interesantes matices.
10.
De Cambados (Pontevedra)
Para elaborarlas, en la firma José Peña dejan depurar las zamburiñas durante 24 horas para que pierdan la arena que concentran en el estómago. Después, las limpian delicadamente y las cuecen en agua de mar, consiguiendo una textura prieta y jugosa. El empaque, por supuesto, es a mano, propio de la elaboración artesanal.
11.
De Boston – Lincolnshire (Reino Unido)
El tamaño mediano de estos berberechos capturados en el Atlántico Nordeste los hace ideales para el aperitivo. Su textura es firme y su sabor muy intenso, con claros matices yodados que los convierte en un bocado adictivo. Al estar preparados al natural, tienen todas sus propiedades sin ningún añadido calórico.
12.
De Barbate (Cádiz)
La calidad de esta conserva es fuera de serie. El centollo, que se presenta en su propio jugo sin conservantes ni aditivos, previamente se selecciona y procesa de forma artesana, logrando mantener su sabor a centollo recién cocido y su textura original.
La carne del centollo en conserva es suave y jugosa y su intenso sabor marino es uno de sus valores más buscados.
13.
De Santoña (Cantabria)
Son anchoas procedentes de los caladeros de pesca del Cantábrico que se preparan de forma artesanal, retirando a mano punta, cola y espinas. Una vez completada su limpieza (fundamental para obtener la máxima calidad), estas anchoas son de textura firme y carnosa. Otra de las claves de su calidad excepcional es el proceso de maduración que transcurre durante 12-24 meses.
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