El arte de servir el aperitivo en casa: ideas infalibles para el menú y la decoración
Ilustración Gonzalo Muiño
La receta de la felicidad se compone de piparra, anchoa y aceituna. El placer de lo sencillo, atravesado por un palillo y maridado con un buen doble. Eso tan nuestro se llama aperitivo y en nuestro país es religión. Sabemos que el templo de la gilda y el vermut es la barra del bar, pero tanto nos gusta ese momento que nos hemos llevado una réplica a casa. Y es que, ¿hay algo mejor que sacar un tapeo informal y brindar con cualquier excusa cuando el hogar se llena de gente? En esta editorial, activamos nuestro modo más disfrutón para sacarle partido.
Cuando el reloj marca las 12:00 horas, las ganas de aperitivo van in crescendo. Si tienes jardín o terraza, aprovéchalos: nada más agradable que disfrutar de este ligero festín desde la comodidad del hogar y al sol primaveral del mediodía. No se debe alargar mucho más tarde de las 14:00, ya que en teoría —a veces no tanto en la práctica— es un momento previo a la comida acompañado de cerveza, vino o vermut, junto a un desfile de encurtidos, entrantes y platillos que amenizan la conversación. No hay un protocolo firme, más bien una serie de códigos sociales para hacer que este momento fluya y resulte ameno. ¿Quieres ser el anfitrión perfecto? Toma nota, te ayudamos.
Busca una receta original para tu aperitivo en casa
Siempre honraremos a las gildas o una buena tabla de quesos y embutidos, pero si la idea que persigues con tu aperitivo es sorprender a los invitados, no apuestes por lo más previsible. Inspírate con las recetas del Club del Gourmet de El Corte Inglés o presta atención a las propuestas de APTC que te planteamos como alternativa. ¿Qué tal unos panes bao con deliciosos rellenos? Aquí te proponen varias opciones: de gambones con pimientos del piquillo, berenjena asada con tortilla, y panceta macerada en soja y kimchi para que empieces a abrir el apetito. Si eres más de sándwiches, aquí te explican varias recetas muy fáciles de hacer. Las brochetas también son muy socorridas —seguro que nunca te habías planteado que el pollo y el kiwi funcionaban tan bien juntos—; y ya que estamos actualizando tapas, aquí van unos rollito de jamón con queso caramelizado y una reinvención de una sencilla chistorra para dejar boquiabiertos a tus invitados. Eso sí, pese a sacar a relucir el chef que llevas dentro con estos manjares, que nunca falte en tu mesa el picoteo de toda la vida.
Viste la mesa con lo indispensable
Montar la mesa para el aperitivo no requiere de grandes alardes. No imagines una mesa de comedor al uso, sino un punto de encuentro que resulte apetecible e invite a quedarse "solo a picar algo”. Olvídate de manteles formales, aquí funcionan los linos ligeros, los colores alegres y los estampados que hablen de verano. Los caminos de mesa son soluciones ideales si tienes una mesa con presencia, ya sea en interior o en el comedor de la terraza. Pon uno a lo largo, de lado a lado, o bien dos a lo ancho: quedan muy decorativos. ¿Prefieres una opción más práctica? Prueba los manteles resinados: están tan logrados que parecen de tela, pero tienen una capa de resina acrílica que actúa como perfecto filtro antimanchas, a prueba de derrames de vermut.
Al servir un picoteo informal, donde muchas veces comemos con las manos, necesitamos servilletas específicas. Las de cóctel son de tamaño reducido y están pensadas para acompañar bebidas y bocados pequeños. El protocolo dicta que se presenten en bandeja para que los comensales puedan ir cogiendo según la necesiten. En este caso, una de madera será la opción más versátil. La vertiente más práctica la tenemos en las servilletas de papel: no pienses en diseños feos y denostados, porque ahora reinventan sus colores, formas y estampados para acompañar tu mesa a nivel visual. Colócalos en un servilletero de fibras, será ideal, sobre todo, para una mesa de exterior. Por último, te descubrimos la última tendencia en hogar: las servilletas precortadas y reutilizables de My Drap, con todo el estilo de una servilleta de tela convencional y la comodidad de un producto que puedes reutilizarla hasta en 6 ocasiones después de pasar por la lavadora. Puedes presentarlas en un veraniego servilletero cerámico.
Un vaso para cada bebida
La cerveza, el vino, los refrescos, el vermut, el mosto o el Aperol Spritz son algunas de las opciones más habituales entre los amantes del aperitivo. Por supuesto, cada una de estas opciones tiene su propio protocolo y su propio vaso donde servirse. Elige copa o vaso de cerveza, según si es caña o doble, y copa de vino para tintos, blancos o rosados. El vaso corto está pensado para el vermut, con su naranja y aceituna correspondientes. Los vasos largos, para los refrescos y el agua. El mosto, por su parte, se sirve en vaso corto y sencillo, mientras que el Aperol Spritz pide copa de vino amplia, con hielo, rodaja de naranja y cava o prosecco bien frío.
Ten en cuenta también una jarra para la bebida, de modo que los invitados puedan servirse al gusto, un escanciador de sidra que siempre ayuda a animar la velada y un dispensador con grifo para los refrescos que, además, hará las delicias de los más pequeños. Al ser un picoteo informal, de pie y con variedad de vasos, lo más útil es utilizar uno de estos divertidos identificadores de copas (alguno también sirve para tapar la botella y conservar la bebida). Y no te olvides de los posavasos para proteger la superficie de la mesa, especialmente si es de madera.
Sirve los aperitivos en el centro de la mesa
Para que el aperitivo quede bien resuelto y con un punto creativo, el centro de mesa debe convertirse en un pequeño escenario donde los recipientes son protagonistas. La clave está en mezclar piezas pensadas específicamente para compartir, como fuentes y bowls con compartimentos que organizan los distintos bocados sin que se mezclen, con otras más versátiles que sumen a la presentación.
No puede faltar una buena tabla para embutidos o quesos, ni una panera acompañada de un salero y una aceitera/vinagrera —mejor aún si vienen en un práctico formato doble—. Para dar altura y dinamismo, los platos con pie para tartas funcionan de maravilla: el modelo Tasmania, además, incorpora divisiones, permite presentar desde dados de queso hasta colines o snacks, y se puede cubrir con una campana de vidrio, perfecto para un aperitivo en exterior. Y hablando de aire libre, los bowls y platos de melamina, con estampados alegres y desenfadados, son ese guiño práctico y decorativo que completa una mesa pensada únicamente para disfrutar.
Que no falte el momento del cóctel
No hace falta tener una barra profesional en casa para disfrutar de unas copas si el aperitivo se alarga. Basta con unos buenos utensilios de coctelería, mucho hielo y ganas de probar nuevas combinaciones. Al igual que la preparación de un buen café o de un té matcha, servir un cóctel es casi un ritual que se convierte en el mejor plan entre amigos o familiares. Unas copas adecuadas, una coctelera que mezcle bien los ingredientes, un medidor para acertar con las proporciones y unos detalles tan simples como unas pajitas o una cubitera pueden marcar la diferencia. En El Corte Inglés tenemos todos los utensilios de coctelería necesarios para que prepares la velada perfecta. Tú solo tienes que agitar, servir y disfrutar. ¡Chin, chin!
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