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Menú semanal: Semana del 27 de octubre al 2 de noviembre
Descubre un menú lleno de sabores frescos y nutritivos. Esta semana destacamos las nècoras, el pequeño crustáceo que, cuando caen las hojas de los árboles, vive su momento cumbre.
Ahora mismo, estos pequeños crustáceos están en su mejor momento. Son propios de la costa atlántica, de zonas como Galicia o Portugal, lugares famosos por la calidad de sus mariscos. Para disfrutar al máximo de su sabor, hiérvelas brevemente en agua salada y sírvelas recién hechas. Su carne firme y sabrosa es perfecta para un simple hervido y nada más, pero también queda exquisita en arroces, guisos de marisco o a la plancha o en salsas y rellenos. Además, la nécora es el crustáceo con más proteínas de todos, aunque no les falta colesterol pero menos que en los langostinos o gambas.
Menú semanal día a día
Te proponemos un menú semanal día a día tan saludable y equilibrado como sabroso. Sigue nuestros consejos y recetas y la organización y planificación de tus comidas serán mucho más fáciles.
Lunes
Pan wasa con tomate rallado y aguacate triturado con pimienta
Café o infusión
Caqui
Yogur líquido
Martes
Cuajada con miel y trocitos de avellana
Café o infusión
Kiwi
Berenjenas rellenas de boloñesa gratinadas con emmental
Huevos de codorniz cocidos
Miércoles
Bol de manzana y pera con yogur griego %
Café o infusión
Chocolate negro 70%
Lascas de jamón ibérico con grisines
Jueves
Huevo revuelto con champiñones laminados
Café o infusión
Zumo de naranja natural
Encurtidos variados
Viernes
Galletas de Halloween con leche vegetal
Café e infusión
Plátano
Arroz cremoso de setas y calabacín
Alitas de pollo al horno o en airfryer con lechuga y tomates aliñados
Sábado
Kéfir con granola
Café o infusión
Mandarina
Aceitunas gordal
Domingo
Sándwich integral de jamón y queso
Café o infusión
Anacardos
Cocido fácil, rápido y económico
La chalota no es una cebolla, aunque pertenece a la misma familia (Alliaceae). Su forma recuerda al ajo y su sabor es más suave, dulce y aromático que la cebolla común. Originaria de Asia y Oriente Medio, los franceses la adoptaron con entusiasmo en la alta cocina. La razón es que en salsas, reducciones y vinagretas es menos intensa que una cebolla típica. También en sofritos o en revueltos. Solo hay que cocinarla a fuego suave para evitar que amargue.
